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El Gobierno forma una comisión para investigar la ola de violencia en Rajine

El Gobierno de Birmania ha conformado este viernes una comisión de investigación compuesta por 27 miembros para analizar las causas del conflicto desatado en la región de Rajine (oeste) durante los meses de mayo y junio, según ha informado la Presidencia del país.
La comisión incluye a los líderes de las cuatro agrupaciones religiosas involucradas en los incidentes --musulmanes, hindúes, budistas y cristianos--, así como a representantes de los partidos políticos y organizaciones estudiantiles del país.
El objetivo de la misma es hacer propuestas para poner fin al conflicto, encontrar vías de coexistencia pacífica entre los grupos y conseguir el desarrollo socioeconómico de la zona. Está previsto que la comisión presente su informe el 17 de septiembre, según ha recogido la agencia de noticias china Xinhua.
Los incidentes se desataron después de que una mujer musulmana de la etnia rohingya fuera asesinada por tres hombres bengalíes en la localidad de Kiauknimaw y de que diez musulmanes fallecieran a manos de una banda criminal en Taunggup. A causa de la escalada de la violencia, los asesinatos e incendios se expandieron hacia Buthindaung y Sittway, forzando al Gobierno a imponer el toque de queda en Maugtaw, Buthidaung, Sittway, Kyaukpyu, Yanbye y Thandwe, antes de declarar el estado de emergencia el 10 de junio.
Pese a ello, los enfrentamientos de volvieron a desatar el 8 de agosto, día desde el que han sido asesinadas 90 personas, mientras que otras 116 han resultado heridas, según los últimos datos oficiales. Además, 4.822 casas, 17 mezquitas, 15 monasterios y tres escuelas han sido incendiadas.
El Gobierno de Birmania ha desvinculado los incidentes de unos presuntos actos de persecución religiosa contra la comunidad musulmana del país, pese a que la mayoría de las víctimas son musulmanes de la etnia rohingya, lo que provocó la reacción en bloque de los países musulmanes, que censuraron duramente la ola de violencia.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha dado la bienvenida a la formación de la comisión investigadora. "La comisión está compuesta por un grupo representativo de las figuras nacionales del país. Puede hacer contribuciones importantes para restaurar la paz y la armonía y crear un ambiente más inclusivo para hacer frente a las causas de la violencia, incluyendo la situación de las comunidades musulmanes en Rajine", ha dicho el portavoz de Ban, Martin Nesirky.
Por último, Nesirky ha subrayado que la comisión "es fundamental para el proceso de reconciliación" y ha apuntado que Naciones Unidas está dispuesto a entregar ayuda "en los esfuerzos de reconciliación y reforma de Birmania" con el fin de "ayudar al país a superar los desafíos que tiene por delante".