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Gul ratifica la ley que proporciona más poderes e inmunidad al servicio de inteligencia turco

El presidente turco, Abdulá Gul, ha ratificado este viernes la ley que proporciona más poderes e inmunidad al servicio secreto del país, la Organización Nacional de Inteligencia (MIT, por sus siglas en inglés), una decisión que ha sido criticada por la oposición, que considera que la normativa no incluye los controles y equilibrios adecuados.
Uno de los artículos más controvertidos de esta ley establece que cualquier ciudadano que no proporcione cualquier documento o información que la MIT le solicite, será enviado a juicio y podrá ser condenado hasta a cuatro años de prisión, según ha informado el diario turco 'Hurriyet News'.
Además, la normativa estipula que el presidente tendrá la última palabra sobre si el jefe de la MIT puede ser juzgado, después de que esta opción haya sido debatida en el Parlamento. En el caso de que se produjese el juicio, el subsecretario del servicio de inteligencia podrá apelar al presidente durante los siguientes diez días.
Por otro lado, la ley --que la oposición asegura que convertirá a Turquía en "un estado de inteligencia-- incluye la posibilidad del establecimiento de una comisión parlamentaria que tenga como objetivo controlar los actos que desarrolle la MIT.
El servicio de inteligencia turco está dirigido por Hakan Fida, uno de los colaboradores más cercanos del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que a su vez también es adversario de uno de los mayores rivales del mandatario, Abdulá Gul, al que acusa de haber desarrollado una red de influencia en el interior del sistema judicial y las fuerzas de seguridad.
El diario turco ha relacionado esta normativa, impulsada por Erdogan, con la crisis que atravesó la MIT en febrero de 2012, cuando algunos de sus integrantes --que se habían infiltrado en la Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK)-- fueron acusados de excederse en sus funciones.