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HRW denuncia que soldados israelíes han matado a cuatro civiles palestinos en la frontera de Gaza en 2014

La organización advierte de que este tipo de ataques están prohibidos por la legislación internacional y constituyen crímenes de guerra
Human Rights Watch (HRW) ha urgido al Ejército de Israel a dejar de disparar contra la población civil palestina en las inmediaciones de la valla fronteriza que separa la Franja de Gaza de Israel y ha recordado que en lo que va de año han muerto cuatro personas y 60 han resultado heridas a causa de disparos realizados por soldados israelíes, según cifras de Naciones Unidas.
La organización ha investigado siete ataques ocurridos entre el 2 de enero y el 1 de marzo de este año, en los que tropas israelíes han abierto fuego contra población civil desarmada. Entre las víctimas hay un estudiante y una mujer con discapacidad intelectual que se había perdido. También se han registrado cinco heridos, entre los que se encuentran periodistas y varios manifestantes que plantaban olivos como señal de protesta, que en ningún caso habían supuesto una amenaza para la seguridad de Israel.
"Mes tras mes, las fuerzas israelíes han herido y asesinado a civiles palestinos desarmados que no han hecho nada más que cruzar una línea invisible que Israel ha dibujado dentro del territorio de Gaza", ha declarado la directora para Oriente Próximo de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson. "Es espantoso que los soldados hayan disparado contra mujeres, hombres y niños simplemente por cruzar esa línea", ha añadido en un comunicado.
El Ejército de Israel ha establecio un área de 300 metros de distancia desde la valla en el que no se permite entrar a la población que vive en el territorio, y que según Naciones Unidas supone la pérdida para los palestinos del 35 por ciento de la tierra cultivable de Gaza. Además, los habitantes de la Franja también se acercan a la verja para recoger escombros y otros materiales para la construcción.
VIOLACIÓN DE LA LEGISLACIÓN INTERNACIONAL
HRW ha recordado que el uso de la fuerza contra población civil desarmada está prohibido por la legislación internacional, que reserva estos ataques para las situaciones en las que la presencia de los objetivos puedan suponer una amenaza para la vida, circunstancia que no se ha dado en los incidentes investigados, según ha destacado la organización.
También ha denunciado que los soldados israelíes no han tomado las medidas necesarias para comprobar si los objetivos se trataban de civiles desarmados o de milicianos, por lo que estos asesinatos se habrían convertido en "crímenes de guerra".
El pasado 28 de febrero, soldados israelíes dispararon a Amina Qdeih, discapacitada intelectual de 58 años que se había perdido al volver de una boda. La mujer murió desangrada tras recibir un disparo en el abdomen. Dos semanas antes, personal del Ejército de Israel había disparado en la cabeza a Ibrahim Mansur, otro civil desarmado, mientras recogía material para la construcción a varios cientos de metros de la verja fronteriza. El estudiante Bilal Oweidah, de 19 años, perdió la vida el 24 de enero al ser disparado por soldados israelíes mientras fotografiaba animales con varios amigos, según ha relatado HRW.
La organización también ha comunicado que varios civiles palestinos han resultado heridos en este tipo de ataques. La mayoría manifestantes o periodistas que se encontraban en protestas contra las restricciones impuestas en las inmediaciones de la valla, que hasta 2012 habían establecido una limitación de acceso de hasta 100 metros desde la verja, aunque en abril de 2013 esta distancia se incrementó a los 300 metros.
RESPALDO DE LA JUSTICIA ISRAELÍ
El Centro Palestino de Derechos Humanos, organización no gubernamental con sede en Gaza, ha presentado más de 20 quejas al Ejército israelí para investigar los supuestos asesinatos cometidos por los soldados desplegados en la valla. Estas investigaciones han sido desestimadas por las altas instancias del Ejército, alegando que "han sido cerradas después de que los soldados declarasen que se habían violado las restricciones de acceso o que recurrieron a la fuerza letal siguiendo las normas de actuación establecidas", ha declarado una fuente de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Las autoridades israelíes han defendido este tipo de ataques alegando que milicianos palestinos lanzan cohetes contra la población civil de Israel desde estas áreas. Además, han añadido que se han encontrado túneles construidos por grupos palestinos que conectan Israel con la Franja de Gaza.
Un portavoz del Ejército de Israel declaró en febrero a la agencia palestina Maan que en lo que va de año se habían detonado tres explosivos contra patrullas israelíes en la valla. Además, añadió que un civil israelí que estaba reparando la verja fronteriza fue asesinado por milicianos palestinos el pasado mes de diciembre.