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HRW denuncia la muerte de refugiados sirios a manos de las fuerzas turcas

Niños sirios juegan en un campo de refugiadosREUTERS

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este martes la muerte de solicitantes de asilo sirios a manos de los agentes fronterizos turcos. La ONG reclama  al gobierno de Recep Tayyip Erdoğan que investigue los sucesos y que no impidan la entrada de estas personas al país.

En su comunicado, la ONG ha subrayado que en marzo y abril los guardas fronterizos actuaron con violencia contra un traficante de personas y un grupo de solicitantes de asilo, matando a cinco personas, entre ellas un niño, e hiriendo a otras catorce.
"Pese a que altos cargos turcos aseguran que dan la bienvenida a los refugiados sirios con puertas y brazos abiertos, la guardia fronteriza les mata y les agrede", ha dicho Gerry Simpson, investigador sobre refugiados en HRW.
"Abrir fuego contra hombres, mujeres y niños traumatizados que huyen de los combates y la guerra indiscriminada es verdaderamente lamentable", ha agregado.
En este sentido, la organización ha recalcado que tiene constancia de que las fuerzas turcas abrieron fuego en abril contra civiles sirios que escapaban de los avances del grupo yihadista Estado Islámico en la zona norte de la provincia de Alepo.
Asimismo, ha recordado que los guardias fronterizos bloquearon la entrada a miles de personas que huían de campamentos de desplazados después de ataques con artillería entre el 13 y el 15 de abril, que se saldaron con al menos 20 muertos, entre ellos dos niños.
HRW ha asegurado que ha entrevistado a 28 solicitantes de asilo sirios que afirmaron ser interceptados por las fuerzas turcas entre febrero y mediados de abril cuando intentaban cruzar la frontera junto a traficantes de personas.
Algunas de estas personas se encuentran en la actualidad en el campamento de desplazados de Jirmash, ubicado al oeste de la localidad siria de Bidama. Un representante del campo ha dicho que a mediados de abril la guardia fronteriza utilizó altavoces para advertir de que no se acercaran a la frontera, a riesgo de ser tiroteados.