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HRW tilda de "crimen contra la humanidad" el atentado del Estado Islámico en Ciudad Sadr

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha tildado este miércoles de "crimen contra la humanidad" el atentado perpetrado por el grupo yihadista Estado Islámico contra un mercado del barrio bagdadí de Ciudad Sadr, en el que han muerto 61 personas.
El vehículo estalló junto a un centro de belleza del concurrido mercado. Las fuentes consultadas han confirmado que varias novias que se estaban preparando para sus bodas figuran entre las víctimas mortales, mientras que también se han recuperado los cuerpos de posibles novios en una barbería adyacente.
"Una vez más, el Estado Islámico ha llevado a cabo un ataque devastador diseñado para causar la máxima muerte y sufrimiento a los iraquíes", ha lamentado el subdirector de HRW para Oriente Próximo, Joe Stork.
"La presencia de alguna milicia (en el mercado), incluso en el caso de ser cierta, no puede justificar de ninguna manera la última atrocidad del Estado Islámico", ha remachado.
La jornada prosiguió con otros dos atentados, uno de ellos contra un puesto de control cercano a Kadhimiya, un distrito predominantemente chií ubicado en el noroeste de la capital. Al menos 17 personas han fallecido y más de 30 han resultado heridas por este ataque.
Posteriormente, una bomba explotó junto a otro puesto de seguridad en una zona comercial del oeste de Bagdad, en un distrito predominantemente suní. El balance provisional de víctimas se ha situado en este caso en diez fallecidos y una veintena de heridos.
Por otra parte, al menos 15 soldados iraquíes murieron y otros 40 resultaron heridos en otro atentado en los alrededores de la localidad de Al Baghdadi, en la provincia de Anbar (oeste).
La lucha contra el autodenominado Estado Islámico ha exacerbado la violencia sectaria que sufre desde hace años Irak, principalmente entre chiíes y suníes. Esta violencia amenaza además con socavar los esfuerzos para derrotar a los milicianos de Estado Islámico, que controlan amplias zonas en el norte y en el oeste del país desde 2014.