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HRW alerta de que el proyecto de ley antiterrorista de Egipto atenta contra la vida y otros derechos fundameles

Human Rights Watch (HRW) ha emplazado a Egipto a revisar el proyecto de ley antiterrorista por considerar que el texto actual no protege el derecho a la vida ni otros derechos fundamentales garantizados por la Constitución del país y el derecho internacional.
La voz de alarma saltó el pasado 14 de abril, cuando el presidente interino del país, Adli Mansur, presentó ante el Ministerio de Justicia varias enmiendas al proyecto de ley antiterrorista que HRW considera excesivamente amplías y poco definidas, lo que incrementaría el poder de las fuerzas de seguridad a la hora de detener y espiar a ciudadanos egipcios.
"Los ataques terroristas son una verdadera amenaza a la seguridad en Egipto, pero pisotear los Derechos Humanos no hará que el país sea más seguro", ha declarado el subdirector para Oriente Próximo y Norte de África de HRW, Joe Stork. "El respeto a los Derechos Humanos tiene que estar en el corazón de la lucha contra el terrorismo", ha añadido.
El proyecto presentado por Adli Mansur cuenta con enmiendas a 17 artículos del Código Penal en los que se define el terrorismo para incluir acciones que puedan "obstruir" el trabajo de empleados públicos o en el ámbito educativo, religioso o político, entre las que se encuentran huelgas laborales o manifestaciones pacíficas.
LUCHA CONTRA LOS HERMANOS MUSULMANES
La intención del mandatario egipcio es la de modificar la regulación sobre actos que puedan "dañar la unidad nacional y la paz social", así como "perjudicar a la economía" o impedir la aplicación de la Constitución y la legislación.
Las autoridades egipcias han recurrido al término terrorista para acabar con manifestaciones pacíficas de los Hermanos Musulmanes y han fijado fuertes sanciones a sus seguidores, entre los que se encontraban personas que no habían cometido ningún acto violento. Además, se ha propuesto ampliar el tiempo de detención sin cargos de 24 a 72 horas.
"Según estas definiciones, cualquier persona que hubiese participado en los levantamientos de 2011 o 2013 podría ser tachado de terrorista. Una protesta pacífica no se puede criminalizar como terrorismo", ha declarado Stork. HRW ha denunciado que la nueva definición de terrorismo, excesivamente amplia, viola el derecho constitucional de libre asociación y reunión.
Esta modificación podría acarrear la pena de muerte para las personas que sean encontradas culpables de liderar o administrar cualquier grupo calificado de terrorista, por lo que el depuesto presidente egipcio, Mohamed Mursi, podría enfrentarse a la pena capital por haber liderado a los Hermanos Musulmanes, organización que fue catalogada como terrorista después de los ataques del pasado 24 de diciembre en la ciudad de Al Mansur en los que 16 personas perdieron la vida.
La reforma al proyecto de ley también pretende criminalizar a todas las personas que posean o difundan publicaciones cuyo contenido pueda quedar enmarcado dentro de la definición que las autoridades han hecho de terrorismo, por lo que se podría detener y juzgar a quienes simplemente hayan visitado páginas web con un contenido que atenta contra la "unidad nacional", ha subrayado HRW.
Cualquier persona que se haya conectado a Internet, ya sea por un ordenador o teléfono móvil, tendría los "medios de impresión, grabación y publicación" de contenidos prohibidos, al quedar la información almacenada en la memoria caché. Esta modificación atentaría contra el derecho a recibir y difundir información e impediría a periodistas, académicos e investigadores ejercer su trabajo con plenas garantías.
"Visitar una página web o compartir un link en una red social no tiene por que ser una ofensa criminal", ha declarado Stork. "Esta criminalización afecta a cientos de miles de usuarios", ha concluido.