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Helen Clark aboga por una ONU "del siglo XXI" capaz de aprender de los "desastres" pasados

"Me presento porque creo que soy la mejor persona para el puesto, no porque sea mujer", afirma la responsable del PNUD
Helen Clark, administradora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aspira este año a la Secretaría General de la ONU con el deseo de llevar "al siglo XXI" a una organización que, en su opinión, debe aprender de "desastres" pasados y ser más "proactiva" de cara al futuro.
"El mundo se enfrenta a desafíos muy graves y se espera de Naciones Unidas que avance sobre estos retos", ha explicado Clark, en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de su visita a Madrid, donde ha hecho campaña en favor de su candidatura para sustituir a Ban Ki Moon.
El "liderazgo" es, en opinión de Clark, una habilidad clave a tener en cuenta en este amplio proceso de selección. En este sentido, ha recordado sus siete años al frente del PNUD y los nueve previos que ejerció como primera ministra para subrayar que sabe "liderar un país y liderar una organización".
Sobre la posibilidad de que, por primera vez, se rompa el 'techo de cristal' de la ONU y una mujer sea secretaria general, Clark ha aclarado que "lo importante es tener a la persona adecuada para estos tiempos, ya que son momentos muy complicados". "Me presento porque creo que soy la mejor persona para el puesto (...), no porque sea mujer", ha apostillado.
La administradora del PNUD encabeza su programa con el lema 'Un mundo mejor, más justo y más seguro' y ha citado la "paz" y la "seguridad" entre sus prioridades. Seguridad y desarrollo, ha advertido, son dos caras de la misma moneda, ya que la ausencia de "formas legales de ganarse la vida" es caldo de cultivo para el terrorismo.
A nivel interno, Clark ha abogado por "ampliar el espacio del secretario general" y por hacer un mejor uso de todas las herramientas a disposición de la ONU, "que son muchas" y van desde las actividades en materia de Derechos Humanos o ayuda humanitaria a las misiones de paz.
Asimismo, ha llamado a "superar" los parámetros pasados y a hacer de Naciones Unidas una organización "del siglo XXI", más "proactiva" y con "nuevas de maneras de movilizar a los países para hacer frente a las causas que están en la raíz de los problemas". "No actualizar (la ONU) implica perder relevancia", ha advertido.
CONSEJO DE SEGURIDAD
La "actualización", como ha apuntado Clark, debería extenderse también al Consejo de Seguridad, un órgano heredero de la época inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial y formado por 15 países. Cinco de ellos --Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y China-- tienen asiento permanente y derecho de veto.
"Cuando era primera ministra hace una década ya estaba este debate", ha reconocido Clark, consciente de que los distintos Estados siguen sin encontrar una "fórmula" que se antoja distante. "Este debate debe seguir y el papel del secretario general será apoyar a los Estados miembros para mirar todas las opciones y alcanzar una decisión", ha agregado.
La candidata ha explicado que el mundo actual ya no se rige conforme al reparto de poder de mediados del siglo XX y que, por tanto, es necesario introducir a nuevos países en el Consejo de Seguridad. "La cuestión es cuáles", ha asegurado Clark, partidaria por ejemplo de incluir de forma permanente a dos países africanos.
La administradora del PNUD se ha comprometido a plantear "un abanico de propuestas" de reforma si llega a la secretaría general de la ONU y, si bien no ha entrado en detalles, ha abogado por una solución "intermedia" capaz de contentar a todas las partes. Así, ha citado entre las posibles soluciones la introducción de más miembros permanentes o la "limitación" de la capacidad de veto, de tal forma que no se puedan bloquear la aprobación de resoluciones en violaciones graves como genocidio.
La guerra de Siria ha puesto de manifiesto hasta qué punto es necesario el consenso de los cinco países con derecho de veto para sacar adelante cualquier iniciativa y, en este sentido, Clark ha llamado a "aprender del desastre" para mejorar en el futuro. Sí ha querido destacar, no obstante, que hechos graves como el uso de armas químicas durante el conflicto ha sido una "línea roja" para todas las partes.
PROCESO NUEVO
La sustitución de Ban Ki Moon tendrá lugar mediante un proceso inédito, consistente en nominaciones "abiertas" y "vistas públicas retransmitidas a todo el mundo". Para Clark, "todo esto es bueno", ya que permite abrir el abanico de candidaturas y que no esté todo decidido de antemano.
En el proceso, sin embargo, sigue pesando la postura del Consejo de Seguridad, órgano al que compete proponer el candidato a la Asamblea General. La ex primera ministra neozelandesa ha señalado que, con este escenario, "obviamente" es necesario tener la mayoría del Consejo y "ningún veto".
España es hasta finales de año miembro del Consejo de Seguridad y Clark se ha reunido este martes en Madrid con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo. Fue un "muy buen encuentro", en palabras de la responsable del PNUD, que ha constatado la "estrecha" colaboración entre los dos países.
Clark confía en que España pueda terminar apoyando su candidatura una vez comiencen las primeras votaciones en julio, cuando los países comenzarán a decantarse en favor de los aspirantes que consideren mejor preparados.
La decisión final aún tardará varios meses más --hasta octubre "como pronto"--. Si Clark no logra la Secretaría General, seguirá al frente del PNUD al menos hasta abril de 2017, cuando expira su actual mandato. "Nunca he tenido 'plan B'. Por mi experiencia en la vida sé que cuando una puerta se cierra otra se abre".