Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hernández asume la Presidencia de Honduras prometiendo mano dura contra la delincuencia

El nuevo presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ha asumido este lunes la Presidencia tras jurar su cargo ante la Biblia en un acto celebrado en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, en el cual ha asegurado que los altos índices de inseguridad y violencia que azotan al país se reducirán en los próximos meses.
"A los delincuentes se les acabó la fiesta", ha afirmado Hernández en su primer discurso como presidente. "Voy a hacer lo que tenga que hacer para recuperar la paz del pueblo hondureño. En los próximos meses bajarán los índices de extorsión y del tristemente célebre impuesto de guerra", ha prometido quien llegará al cargo tras conseguir el 36,80 por ciento de los votos en los pasados comicios de diciembre.
Hernández, el noveno presidente de Honduras desde que se restableció la democracia a principios de los años 80, recibió de manos del presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, la banda presidencial, que previamente había sido dejada por su antecesor, el también derechista del Partido Nacional, Porfirio Lobo.
El nuevo presidente de Honduras ha centrado su discurso inaugural en los problemas de criminalidad que sufre el país, en especial los que derivan del narcotráfico. "Siete de cada diez homicidios están vinculados con la droga. A partir de ahora habrá tolerancia cero con el crimen organizado", ha apuntado Hernández.
Sin embargo, el presidente conservador ha querido hacer también partícipe del problema que desangra a su país al vecino grande del norte. "Invitamos a Barack Obama y al Congreso de Estados Unidos para que su Gobierno reconozca la responsabilidad en el problema de la droga. No es justo que para ellos se trate de un problema de salud y para nosotros de muerte", ha aseverado.
El acto de investidura, en el que estuvieron presentes más de cien delegaciones extranjeras, contó con menos de 17.000 asistentes, entre los cuales sí estuvieron algunos de los representantes de la Iglesia Católica, quienes oficiaron una homilía previa al discurso de Hernández, tal y como ha informado el diario hondureño 'La Prensa'.
La lucha contra la corrupción, la pobreza --el 70 por ciento de la población se ve afectada por ella--, el desempleo, o la reforma educativa, son algunos de los retos que Hernández ha prometido cumplir durante su legislación, cuya legalidad ha sido puesta en duda por la oposición, que denunció irregularidades durante el computo de votos.