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Al Maliki dice que el terrorismo "se ha beneficiado" de la situación en los países árabes

El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, ha afirmado este jueves que "el terrorismo se ha beneficiado de las circunstancias que rodean a los países árabes" en medio de las operaciones de las fuerzas de seguridad para expulsar al Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) vinculado con la organización terrorista Al Qaeda, de la provincia de Anbar.
"Irak fue el primero en hacer frente al terrorismo y romper la espina dorsal de Al Qaeda, pero el terrorismo se ha beneficiado de las circunstancias en los países árabes y ha vuelto, pero el Ejército, la Policía y las tribus se han alineado para hacer frente al desafío", ha manifestado.
"Los países que encabezan la ola de terrorismo y lo financian y protegen han de poner fin a su apoyo", ha indicado, según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.
Así, ha dicho que "las organizaciones terroristas se han convertido en herramientas para atacar al otro", al tiempo que ha acusado a "países con doctrinas corruptas de estar detrás de ellos". "Irak está en una guerra santa contra los terroristas que violan la santidad de la dignidad humana", ha remachado.
El ISIS, que ha reivindicado la autoría de numerosos atentados contra las fuerzas de seguridad en los últimos meses, se hizo la semana pasada con el control de Ramadi y Faluya, donde aún permanece, en medio de un importante despliegue del Ejército en sus alrededores.
Tanto las fuerzas de seguridad como los responsables tribales han reconocido que Al Maliki mantiene paralizada la ofensiva del Ejército a la espera de ver si los esfuerzos de los grupos locales surten efecto y los combatientes del ISIS abandonan la zona.
El miércoles, Al Maliki prometió que "arrancará de raíz" a Al Qaeda y se mostró convencido de la victoria. En un mensaje televisado, también agradeció a la comunidad internacional su apoyo en la lucha contra Al Qaeda e instó a los miembros del grupo y a quienes les apoyan a rendirse, prometiendo clemencia.
La salida de las tropas estadounidenses del país y el conflicto en Siria, con fuertes connotaciones sectarias, ha exacerbado las tensiones entre la comunidad suní y el Ejecutivo de Al Maliki, que tienen como puntos de fricción un sistema judicial que discrimina sistemáticamente a los suníes y la exclusión de esta comunidad de los altos cargos de la Administración iraquí.
No en vano, los enfrentamientos violentos con tintes sectarios entre la minoría suní y la dominante comunidad chií ya eran una tónica habitual, reminiscencia de los años de guerra en Irak tras la ocupación estadounidense --especialmente entre los años 2006 y 2007--.
Los levantamientos populares contra el Gobierno, asimismo, encontraron su germen en la ola de levantamientos de 2011 en Oriente Próximo y el norte de África, conocida como la 'Primavera Árabe', que empujó a los suníes a rebelarse pacíficamente contra Al Maliki.