Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Medvedev comprende el "miedo" de los inversores internacionales a usar su dinero en la "impredecible" Rusia

El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, ha considerado que los inversores internacionales tienen "miedo irracional" a realizar operaciones en Rusia por tratarse de un país "incomprensible y, a veces, impredecible", según ha escrito el jefe del Gobierno ruso en un artículo de opinión publicado por el diario 'Vedomosti', en el que apuesta por reducir la influencia económica del Estado.
De igual modo, Medvedev consideró "perfectamente comprensible" el recelo de los inversores sobre la fiabilidad de las instituciones públicas. "Lo más triste es que entre ellas se incluyen las pertenecientes a los sistemas legales y de seguridad".
Medvedev citó a Dostoyevsky en su artículo: "el capital prefiere calma interna y externa", apuntó el ex presidente ruso, mientras el país registra el nivel de crecimiento económico más bajo desde la crisis de 2009, con un aumento de solo un 1,8 por ciento, frente al 3,4 por ciento registrado en 2012 y el 4,3 de 2011.
"Nos encontramos, se mire por donde se mire, en una encrucijada", escribió Medvedev en su artículo, titulado "El tiempo de la solución fácil se ha terminado". "Rusia tiene dos opciones: o sigue un crecimiento ralentizado y próximo al cero por ciento, o da un gran salto adelante".
Para ello, Medvedev recomendó incrementar la inversión en los recursos humanos del país, apoyar a la pequeña y mediana empresa y reducir el intervencionismo del Estado. Su artículo menciona medidas más concretas, como la posible cancelación de aranceles de importación en material científico, o la creación de universidades a cuenta de los gigantes energéticos del país, como Gazprom, la petrolera Rosneft y la compañía metalúrgica Rusal.