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Mehdi Jomaa destaca que estas elecciones son hito "histórico" para Túnez

El primer ministro del Gobierno interino de Túnez, Mehdi Jomaa, ha ejercido este domingo su derecho al voto en Cartago, a las afueras de Túnez, y ha destacado que estos comicios legislativos son un día "histórico" para el país.
"Los ojos del mundo están hoy puestos en Túnez", ha afirmado Jomaa en declaraciones a la prensa tras votar en el colegio de primaria Imb Jaldun de Cartago-Almílcar, según recoge la agencia de noticias oficial tunecina, TAP.
Jomaa ha asegurado que el Gobierno ha movilizado todos los recursos logísticos y de seguridad para garantizar el buen desarrollo de las elecciones para que los tunecinos puedan "asir el destino con sus manos" y convertir las instituciones provisionales en permanentes. A pesar de los "problemas y retos" que afronta Túnez, sigue siendo "un país prometedor".
El jefe del Gobierno aprovechó además para felicitar a los candidatos por su contribución a la construcción democrática y ha instado a todos los partidos a aceptar los resultados "con deportividad".
También ha votado ya el presidente interino, Mohamed Moncef Marzuki, quien ha ejercido su derecho en colegio de primaria El Kantaui de Susa sobre las 7.30 horas. Sin embargo, Marzuki no ha querido realizar declaraciones a la prensa tras la votación.
La anécdota la pusieron varios electores que estaban esperando para votar y protestaron porque el jefe del Estado no respetó la cola, informa TAP.
NORMALIDAD EN LA VOTACIÓN
Por otra parte, el presidente de la Autoridad Superior Independiente para las Elecciones (ISIE), Shafik Sarsar, ha informado de que el proceso electoral ha comenzado con normalidad en todas las gobernaciones del país excepto en la localidad de Jedlyane, en la gobernación de Kaserín, fronteriza con Argelia, por motivos de seguridad.
En Jedlyane esperan poder abrir el centro electoral a la máxima brevedad posible, en cuanto tengan el visto bueno de las fuerzas de seguridad.
En otros cuatro centros de la gobernación de Kaserín han comenzado a votar con retraso por la ausencia de los miembros de las mesas electorales, pero a las 10.00 horas ya se habían constituído estas mesas.
Por los demás, las informaciones procedentes del resto del país son positivas, aunque ha instado a los interventores, hasta diez en algunos colegios electorales, a no perturbar el proceso y ceñirse a sus funciones.
Sarsar ha explicado que hay 100.000 obeservadores nacionales e internacionales acreditados, incluidos 22.000 interventores que representan a los partidos políticos.
PROCESO ELECTORAL
Alrededor de 5,2 millones de personas podrán acudir a las urnas para elegir entre los cerca de 13.000 candidatos que se postulan a los 217 escaños de la Asamblea Nacional. Estas elecciones son vistas además como un anticipo de las presidenciales que se celebrarán el 23 de noviembre, en las que los tunecinos podrán elegir por primera vez de forma directa al presidente del país.
Las parlamentarias vienen precedidas por un periodo de transición relativamente tranquilo --comparado con el presenciado en las 'primaveras' de otros países de la región--, si bien ha estado marcado por los altibajos.
Tras la caída de Zine el Abidine Ben Alí y su huida del país tras la Revolución de los Jazmines, se celebraron en octubre de 2011 las primeras elecciones democráticas y limpias desde la independencia de Túnez en 1957, unos comicios en los que se impuso el islamista Ennahda, que acordó crear un tripartito con otros dos partidos laicos: Ettekatol y el Congreso para la República (CPR).
Ahora, y por primera vez desde la caída de Ben Alí, altos cargos de su régimen podrán presentarse en representación de varios partidos laicos, entre ellos Nidaa Tounes, encabezado por el expresidente del Parlamento Beyi Caid Essebsi, quien ha liderado la oposición contra Ennahda en los últimos meses.
Essebsi fue además uno de los primeros ministros de transición desde la caída de Ben Alí hasta la entrada de la formación islamista al poder poco después del regreso triunfal desde el exilio de su líder, Rachid Ghannouchi.
El partido ha hecho girar su discurso en torno a la oposición a los islamistas y, desde 2012, se ha convertido en el principal rival de Ennahda, atrayendo a una mezcla de liberales seculares y seguidores del antiguo régimen.
Pese a ello y a pesar de los errores de los islamistas durante su periodo en el Gobierno, la formación sigue figurando como la principal favorita en las elecciones parlamentarias y presidenciales, si bien a estas últimas no presentará candidato y respaldará a uno de consenso.
Junto a estas dos formaciones destaca el Frente Popular, una coalición de cerca de una decena de partidos que se unieron en 2013 como una alternativa socialista y antiislamista.
Pese a ello, la prohibición de la realización y publicación de sondeos electorales provoca que no haya una previsión aproximada acerca de los resultados, si bien tanto Ennahda como Nidaa Tounes figuran entre los favoritos.