Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un tribunal de Minnesota declara culpables a tres jóvenes de intentar unirse a Estado Islámico en Siria

Un tribunal del estado norteamericano de Minnesota ha condenado este viernes a tres jóvenes estadounidenses por intentar enrolarse en las filas del autodenominado Estado Islámico.
El fiscal estatal para Minnesota, Andrew Luger, ha asegurado que los tres hombres sabían lo que estaban haciendo. "Hubo intentos repetidos (de ir a Siria), incluso después de conocer la brutalidad del grupo", ha afirmado a los medios después de que se leyera el veredicto confirmado su culpabilidad.
"Sabían exactamente lo que hacían, convirtiéndose en terroristas y preparados para matar por el grupo", ha afirmado en unas declaraciones que publica el diario local 'MPR News'.
Según Luger, el grupo terrorista continúa alcanzado "a la juventud con potentes y falsos mensajes".
Los tres condenados, estadounidenses de origen somalí, se encuentran entre los nueve jóvenes de Minnesota detenidos en 2014 por supuestamente diseñar un plan para unirse a las filas de Estado Islámico en Siria. Seis de ello se declararon culpables de conspirar para viajar a Siria.
No obstante, los tres restantes llevaron su caso a un juicio, lo que ha permitido que se conozca más al detalle y se abra una investigación sobre las técnicas del grupo islamista para captar a milicianos.
Las familias de los acusados han insistido en la inocencia de los jóvenes, mientras que su defensa se ha centrado en que pese a los insultos contra Estados Unidos y hablar sobre la lucha en Siria, estos no tenían pensado pasar a la acción.
Además de intentar unirse a Estado Islámico, los jóvenes estaban acusados de planear ataques en el exterior, un cargo que conlleva una pena máxima de cadena perpetua, y de proporcionar material a una organización terrorista, un cargo penado con hasta 15 años de prisión.
Este caso ha dividido a la comunidad somalí en Minnesota, ya que algunos líderes han acusado al Gobierno de sobrepasarse en su estrategia antiterrorista deteniendo a un alto número de musulmanes que se acaban de graduar y que nunca han abandonado Estados Unidos.