Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Muere abatido por disparos de la Policía un supuesto asesino en serie en la provincia de Chongqing

El supuesto asesino en serie Zhou Kehua, acusado de nueve asesinatos y de varios robos con violencia perpetrados desde 2004, ha muerto este martes por disparos de la Policía china en el marco de un amplio operativo de seguridad que tenía como objetivo su detención y que se ha desarrollado en la provincia de Chongqing, en el suroeste del país, según han informado fuentes policiales a la agencia de noticias oficial china Xinhua.
Zhou ha sido abatido por agentes de la Policía en Tongjiaqiao, un municipio del distrito de Shanpingba, en la provincia de Chongqing, a las 6.50 horas, según han informado mandos policiales de la Oficina de Seguridad del Gobierno regional.
La Policía ha explicado que el AND de Zhou ha sido encontrado en la provincia de Jiangsu y que los detalles sobre su descripción física aportadas por las autoridades de la localidad de Changsha, en la provincia de Hunan, han permitido lanzar la operación para encontrar y arrestar al supuesto asesino en serie.
Zhou fue detectado en esas dos provincias pero consiguió eludir el cerco policial en ambos casos. Expertos en criminalística de Hunan y Jiangsu aportaron detalles clave para poder desarrollar la operación de búsqueda y captura que finalmente ha terminado con la vida de Zhou.
La agencia oficial de noticias Xinhua ha informado de que el ministro de Seguridad Pública chino, Meng Jianzhu, ha felicitado a la Oficina de Seguridad de Chongqing por su contribución al éxito de la operación.
Zhou, que ha sido definido por las autoridades chinas como "un asesino implacable y muy peligroso", se ha hecho famosos por sus asesinatos, sus robos con violencia en bancos y por haber logrado burlar el cerco policial en varias ocasiones.
Durante los últimos ocho años, según el Gobierno de Pekín, Zhou acabó con la vida de nueve personas y dejó a otras cinco heridas. Su última víctima fue un oficial de Policía que recibió un disparo cuando intentó detener e interrogar a Zhou el pasado fin de semana.