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Mueren 55 soldados iraquíes y milicianos progubernamentales en varios ataques del Estado Islámico cerca de Ramadi

Al menos 55 soldados iraquíes y milicianos progubernamentales han muerto en dos ataques coordinados atribuidos al grupo yihadista Estado Islámico cerca de la ciudad de Ramadi, ubicada en la provincia de Anbar (oeste).
Según las informaciones de la cadena de televisión qatarí Al Yazira, el primer ataque tuvo lugar el martes, cuando varios terroristas suicidas atacaron la sede de la Décima División del Ejército, matando a 30 soldados y milicianos.
Por otra parte, alrededor de una decena de terroristas suicidas intentaron entrar en una base situada cerca de la ciudad de Al Baghdadi, matando a 25 soldados y milicianos en el ataque.
El jefe del consejo local de Al Baghdadi ha detallado que entre las víctimas están el jefe de la Policía local, Bassim al Hadizi, así como dos altos cargos policiales, identificados como Said al Obeidi y Mashkur Hadizi.
En respuesta, el gobierno provincial ha anunciado un toque de queda total en Al Baghdadi para llevar a cabo las operaciones de seguridad necesarias para capturar a los miembros del Estado Islámico presentes en la ciudad.
El 22 de diciembre el Ejército iraquí lanzó la ofensiva terrestre para tomar la ciudad de Ramadi tras una intensa campaña de bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos.
El ataque culminó el 27 de diciembre con el izado de la bandera iraquí sobre la sede del gobierno regional, último reducto de los yihadistas, que se retiraron hacia otras zonas cercanas.
Esta es la primera gran victoria del Ejército iraquí sobre el Estado Islámico, ya que anteriores avances como el que permitió tomar la ciudad de Tikrit en abril se debían al avance de las milicias paramilitares chiíes apoyadas por Irán.
Sin embargo, Ramadi ha sido tomada por tropas del Ejército sin ninguna ayuda de las milicias chiíes, apartadas de la batalla para evitar tensiones con la población, mayoritariamente suní.