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La ONU condena la violencia y las muertes en Rajine y pide que se investiguen los hechos "de inmediato"

Los máximos responsables de Derechos Humanos y misiones humanitarias de la ONU han mostrado su inquietud por el nivel alarmante de violencia en el estado de Rajine, en Birmania, incluidos los asesinatos de numerosos civiles y policías, y han pedido a las autoridades que se realicen investigaciones inmediatamente.
La ONU ha recibido informaciones fiables del ataque y asesinato de ocho musulmanes de la etnia rohingya durante el día 9 de enero, en el pueblo de Du Chee Yar Tan, a manos de locales de Rajine, según ha indicado la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU (OHCHR) en un nuevo comunicado.
Dicho suceso fue seguido de un altercado el 13 de enero, en el mismo pueblo, en el que un sargento de la policía fue capturado y asesinado por los aldeanos rohingya. Durante la noche del día de los incidentes al menos 40 musulmanes rohingya, hombres, mujeres y niños fueron asesinados en el pueblo de Du Chee Yar Tan a manos de un policía y habitantes de Rajine.
"Condeno las muertes en Du Chee Yar Tan y hago un llamamiento a las autoridades para que lleven a cabo una amplia, rápida e imparcial investigación para asegurar que las víctimas y sus familias reciban justicia", ha dicho la alta comisionada, Navi Pillay, añadiendo que su oficina está preparada para apoyar el proceso.
"Respondiendo a estos incidentes de manera rápida y concluyente, el Gobierno tiene una oportunidad de mostrar su transparencia y responsabilidad, lo que fortalecerá la democracia y las leyes de Birmania", ha afirmado.
La OHCHR también ha señalado que existen informaciones que sostienen que 10 hombres de la etnia rohingya de la aldea han sido detenidos y que existe preocupación por el trato recibido durante la detención.
Por su parte, la subsecretaria general para los Asuntos Humanitarios de la ONU, Valerie Amos, ha hecho un llamamiento al Gobierno para que lance de inmediato una "investigación imparcial en estos asuntos y que se respeten los derechos de los arrestados y detenidos".
"Pido al Gobierno de Birmania que tome las medidas necesarias para asegurar la completa protección de todos los civiles y que se propicie la seguridad y el acceso a la asistencia humanitaria en las áreas afectadas con el fin de evaluar las necesidades que se requieren y proporcionar una urgente asistencia a todos los afectados por la reciente violencia", ha añadido Amos en un comunicado.
La semana pasada, el relator especial de la ONU para la situación de los Derechos Humanos en Birmania, Tomás Ojea Quintana, hizo un llamamiento al Gobierno para que investigara las informaciones sobre los fatídicos incidentes que se produjeron entre las fuerzas de seguridad y los musulmanes en el estado de Rajine, donde alrededor de 110.000 personas se han visto envueltas en la violencia budista-musulmana desde hace 18 meses.
Ojea Quintana advirtió de que la situación de los Derechos Humanos en Rakhine representa una de las mayores amenazas para el proceso de las reformas democráticas y la reconciliación nacional en Birmania, durante la que se ha liberado a cientos de prisioneros de conciencia, se ha producido una mayor libertad de los medios de comunicación, la existencia de un Parlamento activo y se han llevado a cabo esfuerzos por lograr el cese de las hostilidades con diferentes grupos rebeldes.