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Obama avanza hacia la cobertura univesal ampliando la sanidad a 4 millones de niños

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (i-abajo), firma en presencia del vicepresidente, Joseph Biden (d), y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (c-arriba), la Ley de Seguridad Médica para la Infancia. Foto: EFEtelecinco.es
Su promesa fue avanzar hacia la cobertura sanitaria universal y ha empezado dando un primer paso. La ley federal que hasta ahora daba asistencia sanitaria a 7'4 millones de niños de familias sin recursos se va a ampliar. La cobertura se va a extender a cuatro millones de niños más, y promete llegar a un total de once millones en los próximos cuatro años.
Ante el pleno de la Cámara de Representantes, el líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer, ha dicho que esta ley ayudará a crear "una generación de estadounidenses más saludables", en momentos en que unos 45 millones carecen de seguro médico.
La ampliación de SCHIP se financiará con el aumento de los impuestos federales al tabaco y elimina la espera de cinco años para niños y mujeres embarazadas con estatus migratorio legal lo cual desató agrias disputas antes de su aprobación.
La reforma del sector de salud, y en concreto la cobertura médica universal, fue una de las promesas que hizo Obama durante la contienda presidencial. Precisamente el que iba a ser encargado de llevarla adelante, Tom Daschle, se ha visto obligado a renunciar al estar implicado en un escándalo por impago de impuestos.
Primeras medidas
La ampliación de la protección sanitaria es sólo una de las medidas adoptadas por el equipo de Obama en los primeros compases de su gobierno. Lo primero que hizo nada más ocupar su cargo fue dar la orden de cerrar Guantánamo. Una medida que tiene más de gesto que de realidad porque el cierre no podrá ser algo inmediato y deberá demorarse al menos un año o lo que se tarde en reubicar a todos los presos detenidos allí.
También de impacto mediático fue la petición a Defensa de un plan para la salida de las tropas de Iraq.
El resto de decisiones han sido de corte económico. Sólo un día después de su desembarco en la Casa Blanca daba su primera receta de austeridad: anunciaba que congelará los salarios más elevados de los principales funcionarios de la Casa Blanca. Y hace sólo unos días seguía con los recortes: impondrá límites salariales a los directivos de las empresas que reciban nuevas ayudas económicas. Lo anunciaban los medios estadounidenses. Los directivos tendrán que conformarse con sueldos de 500.000 dólares al año, sólo un 25% más que el del presidente de EEUU, que es de 400.000 dólares.
Comprar americano
La propuesta de comprar americano, que exigía el uso de hierro y acero y de productos manufacturados estadounidenses en los proyectos de infraestructura financiados con los recursos del plan de estímulo, ha sido suavizada en las últimas horas y aprobada así en el Senado. fue enmendada para que Estados Unidos pueda cumplir con sus acuerdos comerciales internacionales.
Cada día más enfermos
Lo que se le está atascando es su plan de estímulo económico. Obama lo considera fundamental y ha instado en las últimas horas a los senadores republicanos a que lo saque adelante si no quieren que sobrevenga una catástrofe.

"Podemos poner las buenas ideas por encima de las viejas batallas ideológicas, y la dedicación a los propósitos por encima del cerrado partidismo de siempre", ha exhortado Obama.
"Cada día, nuestra economía se pone más enferma, y el momento para encontrar una remedio que dé empleo a los estadounidenses, arranque de golpe nuestra economía y promueva el crecimiento duradero es ahora", ha sostenido Obama.
Según el presidente, mediante el plan de estímulo "se crearán o se conservarán más de 3 millones de puestos de empleo durante los próximos dos años, se reducirán inmediatamente los impuestos para el 95% de los trabajadores estadounidenses, se impulsarán las compras por parte de las empresas y de los consumidores y se darán pasos para fortalecer nuestro país durante muchos años venideros".    LA