Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Pekín critica a Abe por su mensaje a una ceremonia en honor a varios criminales de guerra japoneses

El Ministerio de Exteriores de China ha criticado este jueves al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, horas después de que saliera a la luz que envió en abril un mensaje a una ceremonia en la que estaban siendo conmemorados varios criminales de guerra, a los que describió como "mártires" que murieron por "la fundación de la patria".
El portavoz del ministerio, Qin Gang, ha pedido a Tokio que "cumpla de forma honesta sus compromisos, que reflejan su historial de agresión, y que lleve a cabo acciones tangibles para ganarse la confianza de sus países vecinos y de la comunidad internacional", según ha informado la agencia china de noticias Xinhua.
Un portavoz del Gobierno japonés ha detallado que el mensaje al templo budista de Koyasan Okuno In, ubicado en la localidad de Wakayama (oeste), fue enviado a título personal, si bien este hecho provocará previsiblemente airadas respuestas por parte de China, Corea del Sur y Corea del Norte.
En el templo de Koyasan Okuno In hay un monumento en honor de más de mil "mártires de showa", en referencia a los soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos figuran catorce criminales de guerra, a los que también se rinde homenaje en el santuario de Yasukuni, ubicado en Tokio.
"Ofrezco mis sinceras condolencias a los espíritus de los 'mártires de showa' que dieron sus vidas en nombre de la actual paz y prosperidad, fundando la patria. Rezo por su paz eterna y prometo esculpir un camino hacia un futuro de coexistencia", dijo Abe en su mensaje.
Abe ha argumentado en varias ocasiones que los condenados por un tribunal establecido por las fuerzas aliadas en la contienda tras la guerra no son considerados criminales de guerra bajo la ley japonesa.
El primer ministro japonés ha provocado numerosas críticas por parte de sus vecinos regionales por sus visitas y ofrendas rituales en el santuario sintoísta de Yasukuni, que rinde homenaje a los 2,5 millones de muertos japoneses en las guerras de la primera mitad del siglo XX.