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Rusia dice que la munición del ataque químico en Jan al Assal es artesanal y no coincide con la del Ejército

El Gobierno ruso ha anunciado que sus investigaciones en torno al ataque químico ejecutado en marzo en la localidad siria de Jan al Assal, ubicada en la provincia de Alepo, revelan que la munición utilizada es de tipo artesanal y que no se corresponde con la utilizada por el Ejército, según ha informado la cadena de televisión rusa Russia Today.
Las muestras tomadas por los investigadores rusos en el lugar del ataque, ejecutado el 19 de marzo, apuntan a que los proyectiles utilizados contenían gas sarín. El informe final, de cien páginas de extensión, ha sido entregado a Naciones Unidas por Moscú.
En el mismo, Rusia ha indicado que el proyectil utilizado "corresponde con el tipo y parámetros de los lanzacohetes no guiados fabricados en el norte de Siria por la conocida como Brigada Bashair al Nasr" y que la carga del mismo estaba compuesta por ciclonita.
"Las pruebas tomadas en el proyectil y en el terreno contienen gas sarín sintetizado de forma no industrial y dispropilfluorofosfato", material utilizado por "países occidentales para fabricar armas químicas durante la Segunda Guerra Mudial".
El Ministerio de Exteriores ruso ha destacado que los descubrimientos recogidos en el informe son "extremadamente específicos" y que contienen datos científicos y técnicos sobre el ataque, que se saldó con al menos 26 muertos y 86 heridos.
Un equipo de investigación de Naciones Unidas estuvo a finales de agosto en la localidad investigando el ataque, del que Gobierno y oposición se han acusado mutuamente. Las autoridades sirias reclamaron tras el ataque que se investigara la autoría y pidieron la visita al país de un equipo internacional para llevar a cabo las pesquisas.
En julio, el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitali Churkin, anunció la entrega de pruebas al organismo de que el ataque fue perpetrado por las milicias del Ejército Libre Sirio (ELS), algo que fue negado por la oposición.
Un equipo de expertos rusos visitó el lugar donde impactó el proyectil sospechoso y tomaron sus propias muestras de material. Las muestras fueron posteriormente analizadas en un laboratorio ruso y certificadas por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.
Apenas un mes antes, la exfiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI) Carla del Ponte dijo que existían "fuertes sospechas, aunque todavía no incontrovertibles" de que los rebeldes recurrieron al gas sarín en dicho ataque.
Por otra parte, ha criticado que las informaciones surgidas en las últimas semanas en torno al ataque químico ejecutado en la región de Damasco acusen al Gobierno a pesar de que los investigadores de Naciones Unidas no hayan publicado su informe. En este sentido, ha condenado que de esta forma "se allane el camino para una intervención militar" contra el país árabe.