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Tahití pide precaución sobre el caso del turista alemán supuestamente devorado por caníbales

La isla de Nuku Hiva, en la Polinesia francesa. Foto: Gtrestelecinco.es
La Oficina de Turismo de Tahití, pide evitar las especulaciones sobre el incidente del turista alemán desaparecido y supuestamente asesinado en la isla de Nuku Hiva a través de un ritual canibal y asegura que la investigación sigue en proceso y que se trata de un caso aislado
Responde así a las acusaciones de canibalismo al pueblo de la islas Marquesas que ha visto afectado de forma importante la llegada de turistas ante el temor de que las acusaciones de rituales caníbales pudieran ser ciertas.
Stefan Ramin y su novia surcaban los mares a bordo de un catamarán de 14 metros de eslora desde 2008 y el 16 de septiembre pasado fondearon en las islas de Marquesas. Según familiares de la pareja en Alemania, habían planeado permanecer al menos dos años en la Polinesia francesa.
Pero el pasado 9 de octubre, el asesor industrial alemán de 40 años, originario de Hamburgo, emprendió una excursión por las montañas de la isla acompañado por Henri Haiti, un guía local.
Según el diario alemán 'Bild', el guía regresó solo al pueblo y alarmó a Heiki Drosch, la novia del aventurero. Según el relato del guía, Stefan había sufrido un accidente y necesitaba ayuda con urgencia. En lugar de acudir a los servicios de rescate, la mujer, de 37 años, y el guía se internaron en la selva para auxiliar al turista alemán.
La versión del rotativo apunta a que el guía atacó a la joven, la amarró a un árbol e intentó violarla. Heiki tuvo suerte y logró escapar para dar aviso a las autoridades locales. Después de rastrear la zona durante varios días, la Policía descubrió los restos de una hoguera donde encontraron supuestos huesos humanos, una prótesis dental, mechones de pelo y ropa.
El hallazgo mereció casi una pagina entera en el 'Bild', que concluyó basándose en estas 'pruebas' que el aventurero alemán había sido asesinado y devorado por el guía. En su edición del lunes el diario alemán titulaba a toda página 'Vacaciones de terror en la isla de los caníbales'.
¿Especulación?
Unas acusaciones que este jueves han sido rechazadas por la Oficina de Turismo de Tahití que asegura que, hasta estos momentos no se sabe exactamente lo que pasó con el turista alemán ya que los restos han sido enviados a París para confirmar a quien pertenecen.
Los resultados de estos análisis pueden tardar aún varias semanas y de momento no se sabe si se trata del cuerpo de Stefan Ramin, si este fue asesinado, y en que circunstancias murió.
La Oficina de Turismo insiste en que es una investigación en proceso y que el equipo de policía está trabajando activamente en el caso y en la búsqueda del principal sospechoso, un cazador procedente de las islas de Marquesas. Por tanto afirma que cualquier afirmación sobre la muerte por un ritual de canibalismo "es pura especulación".
En cualquier caso, Tahití asegura que se trata de un caso aislado que puede ocurrir en cualquier parte del mundo y que no es reflejo de la cultura ni de las tradiciones del pueblo de las islas de Marquesas. "Tratar de asociar este incidente con prácticas ancestrales sin tener más datos resulta deleznable", asegura la oficina de Turismo.
En una nota remitida a los medios de comunicación se pide respecto a la familia del desaparecido y al pueblo de las islas de Marquesas, que está consternado al pensar en el delito que ha ocurrido en su territorio.
La Polinesia francesa es una región donde se practicó el canibalismo hasta el siglo XIX con objetivos rituales. Esta practica desapareció con la llegada de los misioneros hace siglos.
El escritor Herman Melville, autor de 'Moby Dick' vivió varias semanas en la pequeña isla, que utilizó como escenario para su novela 'Taipi, un edén caníbal', donde describe su estancia y su miedo a ser devorado por los aborígenes.
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