Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Torturas en un hospital de Homs

Un vídeo grabado en el hospital militar de Homs, en Siria, muestra los abusos a los que se somete a los heridos ingresados en el centro. Un médico del centro ha sido el encargado de tomar, en secreto, las imágenes para denunciar la terrible situación que viven los enfermos, "he visto a los detenidos electrocutados, azotados y golpeados con porras. Les tuercen los pies hasta que les rompen las piernas", asegura.

Las imágenes del vídeo, retransmitido por la televisión británica, Channel 4, y grabado en secreto por un médico del hospital, muestran el interior de un hospital público de Homs y lo que parece ser pacientes torturados.
El vídeo muestra hombres heridos, con los ojos vendados y atados a las camas. Sobre una mesa se puede ver un látigo de goma y un cable eléctrico y, algunos pacientes, mostraban lo que parecían ser signos de haber sido torturados.
Según informa Channel 4, el médico que grabó en secreto el vídeo asegura que los pacientes son golpeados en sus propias camas. Además, asegura que intentó en varias ocasiones denunciar lo que ocurría en el centró médico pero fue tildado de traidor.
"Azotados, golpeados y electrocutados"
"He visto a los detenidos electrocutados, azotados y golpeados con porras. Les tuercen los pies hasta que les rompen las piernas", explicaba al reportero francés que consiguió sacar las imágenes del país, "les operaban sin anestesia".
El médico continúa su terrorífico relato asegurando que "he visto golpear en la cabeza a los detenidos contra las paredes. Se les niega el agua y otros tienen sus penes atados para que dejen de orinar".
El empleado del hospital asegura que ha sido testigo de abusos por parte de los cirujanos y de todo el personal médico, incluidos los enfermeros. "En ocasiones han tenido que amputar miembros gangrenados por no prescribir los antibióticos necesarios".