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Trece inmigrantes se cosen la boca para protestar por su retención en un CIE de Roma

Trece inmigrantes marroquíes se han cosido la boca este sábado para protestar por su prolongada retención en el Centro de Identificación y Expulsión de inmigrantes (CIE) de Ponte Galeria, en Roma, imitando así a otros siete inmigrantes que se cosieron la boca poco antes de Navidad.
Los protagonistas de esta acción proceden en su mayoría de Lampedusa, una isla italiana situada cerca de las costas de Túnez a las que llegan los inmigrantes que consiguen cruzar las aguas del Mediterráneo, pero ahora llevan más de dos meses en el CIE de Ponte Galeria, según informa la prensa italiana.
Los inmigrantes ya habían expresado su malestar a la oficina del Relator para Detenidos de la región del Lacio y, tras considerar que no habían atendido sus demandas, han anunciado a médicos y enfermeras del centro su intención de iniciar una huelga de hambre.
"El Ministerio del Interior debe dar una respuesta urgentemente a todos los inmigrantes que están abandonados en el CIE romano, desesperados y obligados a realizar actos peligrosos para su seguridad", ha denunciado un diputado del gobernante Partido Democrático, Jalid Chauki.
En cambio, un senador de la Liga Norte, Massimo Bitonci, ha afirmado que los inmigrantes son tratados con demasiada generosidad en comparación con los italianos afectados por la crisis. "En un país en el que no hay recursos uno se pregunta qué servicios tiene que recortar el Ministerio del Interior para prestar estos beneficios a los inmigrantes", ha señalado.
En concreto, denuncia que "además de alojamiento, comida, ropa de cama, ropa apropiada de temporada y productos de higiene, nos enteramos de que los inmigrantes reciben una recarga de 15 euros para el teléfono".
"No hace falta recordar que hay un sinnúmero de parados y pensionistas para quienes hacer la compra y poner algo en el plato es un lujo y la sola idea de que el Gobierno considere una prioridad el bienestar de los inmigrantes a costa de quienes pagan sus impuestos es una vergüenza", ha añadido.