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Los lazos entre Turquía e Israel entran en una nueva fase a un paso de la ruptura

Turquía reiteró hoy su ira con Israel por el violento asalto a la llamada "Flotilla de la Libertad", que transportaba ayuda humanitaria para Gaza, lo que podría constituir el primer paso hacia la ruptura de una relación estratégica única en Oriente Medio.
El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, definió en el Parlamento de Ankara el abordaje israelí del convoy marítimo como una "sangrienta masacre" que debe ser castigada.
"Incluso los bandidos y piratas tienen reglas éticas. Este ataque debe ser castigado", dijo.
Al menos nueve personas murieron en el incidente ayer, sucedido en aguas internacionales, mientras que unos 60 activistas resultaron heridos al igual que una decena de soldados israelíes.
Erdogan llegó hoy a calificar a Israel de "Estado terrorista", "Estado canalla" y "Estado pirata", que no respeta el derecho internacional ni cualquier regla ética.
En referencia a las relaciones comerciales y militares entre Turquía e Israel advirtió de que "nadie debería poner a prueba la paciencia de Turquía".
"La amistad de Turquía es muy importante. Perder la amistad de Turquía es un gran castigo", aseveró en un discurso emocional ante el pleno del Parlamento.
Los analistas locales destacaron hoy, un día después del ataque contra el principal buque de la flotilla, el turco "Blue Marmara", que esa amistad ya no sería nunca más como antes.
El asalto causó una ola de protesta en las 81 provincias turcas, apoyada por todos los partidos políticos, desde los islamistas moderados, hasta los kurdos, los nacionalistas laicos y los comunistas.
Las manifestaciones que se iniciaron ayer continuaron hoy, no sólo en el centro de Estambul sino también en Ankara y en las cercanías de la residencia del embajador israelí, Gabriel Levy.
Los diarios turcos fueron hoy unánimes en su condena de los sucedido en el Mar Mediterráneo oriental.
"Hijos de Hitler", "El terror de Israel", "Una vergüenza", "Terror de Estado" o "Israel abatió a la humanidad" fueron algunos de los titulares de los principales rotativos turcos hoy.
El diario pro-islamista "Yeni Safak" calificó a los soldados israelíes como "piratas que se comportaron como nazis y que convirtieron los seis barcos humanitarios en un campo de concentración ante los ojos de todo el mundo", mientras que el diario liberal "Vatan" calificó lo sucedido como "masacre".
Turquía llamó ayer mismo a su embajador en Tel Aviv a consultas, canceló tres ejercicios militares planeados con Israel y llamó a varias organizaciones internacionales, como la ONU, OTAN y Liga Árabe a reuniones de carácter urgente.
El ministro de Defensa de Israel y el jefe del Estado Mayor recibieron llamadas de protesta de sus homólogos turcos.
Las relaciones entre Turquía e Israel empeoraron gradualmente en los dos últimos años, al ritmo que los lazos entre Ankara y sus vecinos musulmanes como Siria, Líbano, Irán y Irak mejoraban.
Eso ha causado la duda en Occidente si Turquía, un importante miembro de la OTAN, va a reorientar su política exterior hacía el mundo musulmán.
Erdogan no deja pasar ocasión para criticar a su aliado, sobre todo después de la guerra de Gaza, en la que murieron unos 1.400 palestinos.
Acusa a Israel de ser un peligro para la paz en Oriente Medio y de usar fuerza desproporcionada contra los palestinos.
Pero también suele criticar a la comunidad internacional por condenar y criticar a Irán por su programa nuclear, mientras que no lanza esas mismas advertencias contra Israel, un país que no niega ni confirma que dispone de un arsenal atómico.
El volumen de comercio bilateral entre los dos países asciende hasta unos 2.500 millones de euros anuales, con un balance ligeramente favorable a Turquía.
Cada año viajaban hasta ahora unos 400.000 turistas israelíes de vacaciones a Turquía, mientras que el ejército turco era -por lo menos hasta ahora- uno de los principales clientes de la industria armamentista de Israel.