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Turquía concluye que no hay pruebas suficientes para culpar a Siria del derribo del caza turco en junio

La investigación sobre los restos del avión turco derribado en la costa de Siria el pasado 22 de junio ha revelado la inexistencia de pruebas sobre la implicación de las fuerzas sirias, según ha publicado este viernes el diario turco 'Radikal'.
Hasta ahora, las autoridades sirias habían reconocido ser las causantes del derribo, lo que motivó el desconcierto de las autoridades turcas. No obstante, la investigación no ha mostrado indicios de que Damasco destruyera el avión, que había ingresado en el espacio aéreo sirio el 22 de junio.
Las autoridades turcas, después de los exámenes químicos y físicos de casi 20 piezas de los restos del caza, han publicado un informe detallado, según ha citado 'Radikal'. El periódico también ha afirmado que la información recopilada por las Fuerzas de Inteligencia estadounidenses no se corresponde con la presentada por las Fuerzas Armadas turcas.
Las pruebas concluyen que el avión no fue derribado por artillería Siria, como ha llegado a reconocer el régimen de Damasco.
Asimismo, el periódico 'Taraf' de Estambul, reivindicó este jueves que el F-4 fue derribado en aguas sirias, según un informe realizado por una autoridad de la OTAN en Esmirna (en el oeste de Turquía, en la costa egea) y una base militar británica en Chipre. El ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, ha negado tales afirmaciones.