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La UE y Cuba avanzan de forma "sustancial" en negociaciones pero concluir acuerdo "llevará un tiempo"

Ambas partes mantendrán nueva ronda a finales de año en La Habana
La UE y Cuba han realizado un progreso "bastante sustancial" en el capítulo de cooperación del acuerdo de Diálogo Político y Cooperación bilateral que comenzaron a negociar a finales de abril, aunque la parte europea ha admitido que se trata de un acuerdo "complejo" y "llevará algo de tiempo" cerrarlo.
"Las negociaciones concluirán cuando hayan terminado. Prefiero un buen acuerdo a un acuerdo temprano (...) Esto llevara algo de tiempo", ha explicado en rueda de prensa el director para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior y jefe negociador europeo, Christian Leffler, al término de la segunda ronda de negociaciones que acogió Bruselas este miércoles y jueves.
El jefe negociador europeo ha destacado que ambas partes han hecho un progreso "bastante sustancial" para acercar posturas y lograr "una visión común" de la estructura del segundo capítulo relativo a la cooperación --en áreas actuales y potenciales-- y el hecho de que ésta cubrirá todos los actores, incluida la sociedad civil.
Los otros dos capítulos del acuerdo se refieren al diálogo político, que centró la primera ronda y cubre cuestiones como la gobernanza, los Derechos Humanos, la democracia y las relaciones exteriores y cuestiones de seguridad, y el tercero, relativo al comercio y relaciones económicas cuya primera presentación también se ha abordado en esta ronda.
Ambas partes volverán a reunirse a finales de año en La Habana, "lo más probable a principios de diciembre" y de aquí a entonces habrá intercambios técnicos informales, para responder a preguntas de ambas partes.
"Queda bastante por hacer. En el primer pilar sobre el diálogo político todavía queda bastante trabajo. En el segundo pilar de cooperación, hemos hecho progresos y hemos explicado el terreno de lo que se necesita hacer pero todavía hay que hacerlo y acabamos de empezar a discutir el pilar comercial", ha resumido, insistiendo en que ambas partes necesitan todavía "limar diferencias y entrar en los detalles del texto" y mantendrán "cuántas rondas sean necesarias".
"El progreso es que ambas partes tenemos una implicación muy positiva y pragmática. Hay un reconocimiento de la parte cubana de lo que son nuestras preocupaciones clave de la UE, incluido en cuestiones de gobernanza, derechos fundamentales y similares y hay un reconocimiento y respeto de nuestro lado de que Cuba no es del todo igual que otras partes del Hemisferio occidental y que esto se tiene que reflejar" en el acuerdo, ha explicado, defendiendo los progresos de Cuba en áreas como la educación, la seguridad social o el sistema de salud.
CUBA NECESITA SISTEMA "MÁS ABIERTO Y FLEXIBLE"
Pero la isla, ha explicado Leffler, también se enfrenta a "enormes desafíos" por "el control estatal" de la economía y sociedad y debe "ajustarse a las realidades a las que se enfrentan y avanzar hacia un sistema más abierto y flexible".
"Queremos acompañar este proceso (...) Pero tenemos que encontrar la manera apropiada de hacerlo, de forma que se reconozca su situación, sus necesidades, pero también teniendo en cuenta plenamente nuestros principios para implicarnos y que haya cooperación, nuestros objetivos y preocupaciones fundamentales", ha precisado.
La UE también ha presentado a la parte cubana su propuesta de "los elementos apropiados" que debería incluir el capítulo sobre comercio y relaciones económicas y que abordarán en mayor detalle en la próxima ronda, cuya agenda no se ha cerrado todavía. "Espero que también volvamos a algunas cuestiones políticas más sensibles que ya hemos tocado en la próxima ronda", ha explicado, sin querer dar detalles.
LA UE, SOCIO ESENCIAL ECONÓMICO
En el caso del capítulo comercial y de relaciones económicas, el jefe negociador europeo ha dejado claro que el acuerdo no es "preferencial", tipo acuerdo de libre comercio, sino que se trata de facilitar las relaciones comerciales y económicas y ha dejado claro que las relaciones entre la UE y Cuba y Cuba y Rusia "son muy diferentes", preguntado por la posible competición entre ambos en la isla.
Leffler ha asegurado que la UE no aspira a tener relaciones con Cuba como las tiene con Rusia y ha recalcado en todo caso que un tercio del comercio cubano es con la UE, la mitad si se excluye el sector petrolero, y que la mitad de la inversión extranjera en la isla también es europea, cifras que sitúan a Europa como "socio esencial". "No espero que esto sea la parte más difícil", ha admitido.
En materia de cooperación, la UE propone cooperar en cuestiones que van desde los Derechos Humanos, derechos fundamentales, gobernanza, administración pública, Estado de Derecho, a la lucha contra las drogas, el crimen organizado, el tráfico humano, así como el desarrollo social, empleo, protección social, educación, salud, medio ambiente y cambio climático, desastres naturales y recursos clave como el agua, la agricultura, la pesca, desarrollo de pymes, turismo, ciencia y tecnología y transporte y energía.
El pasado 10 de febrero, los ministros de Exteriores de la UE acordaron las condiciones para negociar con el Gobierno de Raúl Castro un acuerdo sobre diálogo político y cooperación que permita normalizar las relaciones con Cuba y alentar reformas democráticas, tras superar las reservas de países como Alemania, Suecia y República Checa.
Se trata de un giro relevante en las relaciones bilaterales porque está llamado a reemplazar la Posición Común que la UE adoptó en 1996 --a instancias del Gobierno español de José María Aznar--, pero no supondrá en la práctica un cambio sustancial en la política europea hacia la isla caribeña.
Cuba rechaza de plano la Posición Común, que condiciona las relaciones bilaterales a progresos democráticos en la isla, porque fue una medida unilateral de la UE, pero el bloque europeo ya ha advertido de que sólo contempla su eliminación si se logra concluir este acuerdo y tras una decisión unánime de los Veintiocho.