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La UE valora arranque constructivo de la segunda ronda de negociaciones con Cuba

La Unión Europea ha valorado el arranque "muy constructivo" de la segunda ronda de negociaciones con Cuba de cara a sellar un acuerdo de diálogo político y cooperación bilateral que acoge Bruselas este miércoles y jueves y en la que trasladará a la parte cubana su "primera" propuesta sobre comercio e inversiones.
"Hay una implicación muy constructiva, con un equipo cubano muy preparado, listo para buscar soluciones y traer nuevas ideas a la mesa", ha explicado una fuente de la UE al término de la primera jornada de discusiones.
La UE y Cuba acordaron "una hoja de ruta para las negociaciones" en la primera ronda de contactos que celebraron los pasados 29 y 30 de abril en La Habana y se esperaba que ambas partes continúen en esta segunda ronda "sus intercambios en todas las áreas del futuro acuerdo bilateral, que incluye el diálogo político, la cooperación, así como el comercio", según avanzaron fuentes europeas antes del arranque de la ronda.
"Esta segunda ronda se centra en el capítulo de la cooperación del futuro acuerdo. Las cuestiones políticas e institucionales más amplias no se abordarán", aunque la parte europea también prevé presentar su "primera" propuesta a la parte cubana relativa al capítulo de comercio e inversiones, ha aclarado la fuente europea.
El pasado 10 de febrero, los ministros de Exteriores de la UE acordaron las condiciones para negociar con el Gobierno de Raúl Castro un acuerdo sobre diálogo político y cooperación que permita normalizar las relaciones con Cuba y alentar reformas democráticas, tras superar las reservas de países como Alemania, Suecia y República Checa.
Se trata de un giro relevante en las relaciones bilaterales porque está llamado a reemplazar la Posición Común que la UE adoptó en 1996 --a instancias del Gobierno español de José María Aznar--, pero no supondrá en la práctica un cambio sustancial en la política europea hacia la isla caribeña.
Cuba rechaza de plano la Posición Común, que condiciona las relaciones bilaterales a progresos democráticos en la isla, porque fue una medida unilateral de la UE, pero el bloque europeo ya ha advertido de que sólo contempla su eliminación si se logra concluir este acuerdo y tras una decisión unánime de los Veintiocho.
Las negociaciones podrían durar entre uno y dos años, según cálculos europeos, aunque también será determinante el ritmo e intensidad de las reformas que se espera de Cuba y que asuma un "mayor compromiso gradual" con las libertades fundamentales y el respeto de los Derechos Humanos. La idea es mantener reuniones cada dos meses --en La Habana y Bruselas de forma alternativa-- y contactos informales entre medias.
Los estados miembro han dejado claro en su mandato que el Servicio Europeo de Acción Exterior deberá informarles periódicamente sobre la marcha de las negociaciones, lo que les permitiría detener el proceso si, por ejemplo, se frena el ritmo de las reformas o aumenta la presión sobre la oposición cubana.