Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La UE discute doblar hasta los 6.000 millones la ayuda a Ankara a cambio de que readmita refugiados sirios

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea discuten esta tarde si aceptan la petición presentada horas antes por el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, de doblar hasta los 6.000 millones de euros la ayuda prometida a Ankara, a cambio de que Turquía acepte readmitir a los demandantes de asilo sirios e inmigrantes económicos llegados a la Unión Europea a través de su frontera.
Es una de las principales novedades planteadas por Davutoglu en una cumbre en Bruselas, en la que los europeos han puesto sobre la mesa que se tramiten "desde Turquía" las solicitudes de asilo de los sirios que logren llegar a Grecia, lo que en la práctica supondría deportar a Turquía a demandantes de protección internacional llegados a la UE.
En la reunión de los Veintiocho con el primer ministro turco, éste ha admitido que el número de entradas irregulares desde su frontera a suelo europeo no se ha reducido al ritmo esperado, por lo que han ofrecido medidas adicionales y "más ambiciosas" para atajar la crisis, según fuentes diplomáticas.
En cualquier caso, el Gobierno turco ha dejado claro que avanzar en estas propuestas requiere que la UE dé 3.000 millones de euros para 2018, que se sumarían a los otros 3.000 millones prometidos hasta 2017 para asistir a los refugiados ya acogidos en Turquía.
"Con esta nueva propuesta, nuestro objetivo es el de salvar las vidas de los refugiados, poner trabas a aquellos que quieren explotar la situación desesperada de los refugiados, combatir el tráfico de seres humanos y contar con una nueva era en las relaciones entre la UE y Turquía", ha resumido Davutoglu tras la reunión.
El primer ministro turco no ha confirmado los detalles del documento y se ha limitado a asegurar que se trata de acciones con las que "evitar la inmigración ilegal" y "alentar" las vías legales de entrada, por ejemplo con la reubicación de refugiados desde Turquía a la UE.
En las condiciones que pone Ankara figura también el principio de que por cada refugiado sirio que sea deportado desde la UE a su territorio, los Estados miembros aceptarán reubicar a otro en suelo comunitario, aunque no se detalla la clave de reparto que se emplearía para ello, ni si encajaría en un programa obligatorio o voluntario.
También aboga por crear áreas humanitarias seguras dentro de Siria, una idea que apoyan países como Alemania, pero que debería ser discutido con el resto de socios y también con socios internacionales como Estados Unidos, advierten fuentes europeas.
Tras escuchar al primer ministro turco, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han continuado la discusión a Veintiocho, con el objetivo de analizar las demandas de Ankara y valorar si son aceptables.
En Bruselas se admite la dificultad de las negociaciones y se señala la voluntad de lograr "los máximos avances" este lunes, si bien no se pierde de vista que en diez días se celebrará un nuevo Consejo europeo con la política migratoria como tema central de discusión.
COSTES DE READMISIÓN Y AGILIZAR VISADOS
Una propuesta de acuerdo inicial redactada por el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, ya recogía que Turquía podría aceptar la devolución de los inmigrantes irregulares llegados a Grecia desde su territorio, pero el debate este lunes va "más allá" e incluye a los demandantes de asilo en el plan.
La idea fue perfilada por la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, en una reunión el domingo con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
A partir de esta propuesta, Davutoglu no sólo reclama a la UE que doble los fondos para ayudar a su país a lidiar con los más de 2,5 millones de refugiados que ya se encuentran en su país, sino que reclama un nuevo impulso en las relaciones con el bloque comunitario.
En concreto, Turquía quiere agilizar la liberalización de los visados para que sus nacionales puedan circular libremente por la UE desde el próximo mes de junio, cuando se empezaría a aplicar el acuerdo de readmisión de inmigrantes, y no desde octubre, como estaba previsto inicialmente. También espera que sea la UE quien asuma el coste del proceso de readmisión.
La apertura de nuevos capítulos en las negociaciones para la adhesión de Turquía al club comunitario es otra de las exigencias, si bien se refiere a los cinco capítulos que ya reclamó abrir el pasado diciembre y que se refieren a cuestiones de Justicia e Interior (23 y 24), Política Exterior y Seguridad Común (31), Energía (15) y Educación (26).
El programa de la cumbre, que estaba previsto concluyera a lo largo de la tarde tras el debate informal a 28, ha sido modificado para incluir una cena con Davutoglu en la que abordar las posibilidades de acuerdo.