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La UNESCO condena firmemente el asesinato de James Foley por parte del Estado Islámico

La directora general de la Organización para la Cultura, la Ciencia y la Educación de Naciones Unidas (UNESCO), Irina Bokova, ha condenado firmemente este jueves el asesinato del periodista estadounidense James Foley a manos de un miliciano del grupo extremista suní Estado Islámico.
El Estado Islámico difundió el martes un vídeo en el que uno de sus miembros, con un marcado acento británico, ejecuta a Foley, que llevaba dos años desaparecido en Siria, en respuesta a los bombardeos autorizado por el presidente estadounidense, Barack Obama, sobre posiciones del grupo terrorista en Irak.
Bokova ha indicado en su comunicado que "existen pocas palabras para describir este crimen abominable, convertido en un cruel espectáculo por su grabación y difusión en video con el propósito de intimidar a los profesionales de la información, a gobiernos y a los ciudadanos".
Así, la UNESCO ha recalcado que "Foley y otros periodistas como él han informado al mundo sobre el conflicto en Siria y el precio que está pagando la población de ese país" y ha agregado que "facilitar información de una manera precisa es algo vital en cualquier sociedad y algo aún más crucial en tiempos de guerra".
La ejecución del periodista estadounidense no ha hecho sino confirmar que Siria es "el país más peligroso" para los reporteros en todo el mundo, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que ha subrayado que con él son ya 70 los periodistas muertos en este país.
Así las cosas, esta organización con sede en Nueva York ha manifestado su "extrema preocupación por todos los periodistas, en su mayoría sirios" que continúan en manos del Estado Islámico, "que ha secuestrado, asesinado y amenazado repetidamente a periodistas en los territorios bajo su control".
"Los periodistas locales y extranjeros ya sabían que Siria era el país más peligroso del mundo para ser reportero antes de que la decapitación de James Foley lo expusiera al conocimiento de la población en general", el subdirector del CPJ, Robert Mahoney.
"Los miembros del Estado Islámico que le asesinaron usan la violencia y la intimidación para silenciar toda la información independiente en las zonas que controlan. Pese a ello, periodistas sirios y extranjeros como Jim Foley están dispuestos a poner sus vidas en peligro, en un intento, en palabras de otra periodista estadounidense asesinada en Siria, Marie Colvin, de 'dar testimonio'", ha remachado.
Más de 80 periodistas han sido secuestrados en Siria, "una cifra sin precedentes desde que el CPJ se fundó en 1981", ha destacado el organismo. Además, el CPJ estima que aproximadamente 20 periodistas, en su mayoría sirios, permanecen desaparecidos en el país.