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Activistas prorrusos han tomado varios edificios públicos

El efecto Crimea se propaga por otras regiones de Ucrania, donde los activistas pro-rusos continúan al asalto de los edificios oficiales. Un grupo de enmascarados ha tomado esta comisaría de Slavianks, cerca de la frontera con Rusia. “Queremos unirnos a Rusia”, dice uno de los asaltantes. No están solos. Al grito de ‘No pasarán’, muchos ciudadanos los jalean con proclamas a favor de Moscú. Con idénticas reivindicaciones, bandas de armados se han hecho fuertes también en otras comisarías y edificios gubernamentales de otras localidades del este de Ucrania. Esta tarde ha caído en manos de los separatistas las oficinas del Ministerio del Interior en Donetks, donde además los partidarios de Rusia llevan desde el domingo atrincherados en la sede del gobierno regional. El gobierno de Kiev promete mano dura, pero los frentes se le han multiplicado, y los ciudadanos de estas zonas leales a Ucrania, aunque abogan por la concordia, parecen encontrarse en franca minoría.