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El futuro de los Estados Unidos Negros de América está en manos de su generación mejor formada

Los graduados universitarios tienen la posibilidad de rescatar a este hipotético país de una pobreza similar a la de Irak
Los 43 millones de personas que conforman la América Negra viven en un país ficticio cuyo nivel de pobreza es comparativamente superior al de Irak, y su porcentaje de encarcelados es superior al de los 28 estados miembros de la Unión Europea juntos, según un recopilatorio estadístico que contrasta, no obstante, con esperanzadores datos sobre el espectacular desarrollo escolar entre los jóvenes de raza negra durante las últimas décadas.
El estudio, publicado por 'The Atlantic', aborda una subrepticia noción que durante años ha enfrentado a diversos sectores de la sociedad estadounidense: la existencia de un "estado de negros" --como escribió en 1934 el activista William Edward Burghardt "W. E. B." Du Bois-- dentro de un estado supuestamente concebido para abarcar la totalidad de sus ciudadanos sin distinción de raza o credo.
Y estos hipotéticos Estados Unidos Negros de América se sustentan en una discrepancia al ser, simultáneamente, una potencia regional por PIB, tamaño de su Ejército y población; y un "estado frágil" por niveles de pobreza, desempleo, riqueza en comparación con la media total del país, según los datos procedentes de agencias internacionales y del Gobierno estadounidense recogidos por 'The Atlantic'.
Estos datos, no obstante, han generado una percepción distorsionada de los progresos experimentados por los jóvenes negros en el terreno de la educación, donde el número de graduados universitarios afroamericanos se ha quintuplicado en los últimos 40 años; un mito disipado entre tantos otros.
UN ESTADO FRÁGIL
Con todo, el estudio de 'The Atlantic' arroja duros porcentajes, en lo que al índice de pobreza se refiere. En 2011, un 27,4 por ciento del total de la población negra de Estados Unidos vivía por debajo del umbral de la indigencia, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Se trata de 15 puntos porcentuales por encima del porcentaje de indigentes de raza blanca (un 11,6 por ciento) y 13 puntos por encima de la media nacional. Por comparación, el nivel de pobreza en Irak, según datos del Banco Mundial, se mueve en torno al 20 por ciento.
El desempleo es un problema histórico para la población negra. Desde que el Gobierno estadounidense comenzó a diferenciar por razas la tasa de desempleo en 1972, el índice de paro entre los afroamericanos ha duplicado --por lo general y salvo contados meses-- el de los blancos; una diferencia que alcanzó su máximo en febrero de 1989, cuando la tasa de desempleo de la América Negra estuvo a punto de triplicar la de la Blanca.
Para hacerse una idea de la actualidad, los últimos datos de la Oficina Nacional de Trabajo de EEUU apuntan una tasa de paro general del 5,1 por ciento entre la población blanca. Entre los negros, según las cifras de septiembre de 2014, el porcentaje es del 11 por ciento.
Estos datos se suman a otros igual de preocupantes: en 2010, la riqueza media del adulto negro estadounidense era de 4.900 dólares (unos 3.800 euros), por debajo de países como China, México o Brasil y prácticamente a la par que la de Palestina. Además, el llamado Índice de Desarrollo Humano, que comprende los avances en educación, sanidad y seguridad económica, entre otros, sitúa a los Estados Unidos Negros de América treinta puestos por debajo del total nacional (EEUU ostenta el quinto puesto).
UN FUTURO ENTRE LA CÁRCEL Y LA UNIVERSIDAD
Según los datos de 2010, más de 900.000 afroamericanos se encuentran en prisión y componen el 40 por ciento del total de la población carcelaria de Estados Unidos. Un hombre negro nacido en 1991 tiene una posibilidad entre tres de acabar en la cárcel en algún momento de su vida. La tasa de encarcelados de los Estados Unidos Negros de América es de 4.500 por cada 100.000 habitantes: superior a la de los estados miembros de la UE, México y Canadá combinados.
Prácticamente todos los estudios demográficos coinciden en señalar una relación intrínseca entre la estancia en prisión y el abandono escolar. El entonces candidato a la Presidencia, Barack Obama, impactó a los oyentes en 2007 al asegurar que existían más jóvenes negros en la cárcel que en la universidad.
Hoy en día los expertos coinciden en que la afirmación de Obama fue exagerada, pero el mito ha persistido hasta nuestros días, alimentado en buena medida por la explosión demográfica registrada por la población carcelaria durante los años 90 y la realidad demográfica actual de que la tasa de encarcelamiento entre la población negra es hasta siete veces superior a la de la blanca, según explicó Ivory Toldson, el profesor de la Universidad de Howard, a la emisora pública NPR.
Mito que se ha convertido en una losa, porque los estudiantes negros "son conscientes de esta estadística ominosa" que señala que tienen una probabilidad más alta de acabar en la cárcel que en la universidad, en palabras del profesor Todlson, que junto a otros expertos pide que se recuerde el progreso educativo experimentado en los últimos años por la comunidad negra y que supone una esperanza de futuro.
GENERACIÓN ESPERANZADA
Así, en 2010, más de la mitad de los estudiantes negros que completaron la educación básica cuatro años antes consiguieron graduarse en el instituto (un 52 por ciento frente al 78 por ciento entre los estudiantes blancos) y el número de estudiantes negros con diploma universitario se ha multiplicado por cinco en los últimos cuarenta años. Y la tasa de abandono escolar ha caído más
Mejor aún, existe más concienciación entre los padres sobre la necesidad de que proporcionar a sus hijos toda la ayuda que necesiten en su educación. Como muestra, un 83% de los padres de raza negra supervisan los deberes de sus hijos, muy por delante del 57% registrado en las familias blancas.
La académica y activista Monique Morris espera que cifras como estas terminen por desmitificar ciertas realidades de la comunidad negra. "No existe una Reina de la Beneficencia", apunta al magacín 'Mother Jones', en alusión al término peyorativo que describe a un estereotipo de mujer, de raza negra, desempleada, y que exprime al máximo los cheques del Gobierno recurriendo en ocasiones al fraude y la manipulación. Eso es falso. Solo un 32% por ciento de las familias negras acuden a beneficencia.
ESTADO DENTRO DE UN ESTADO
"El concepto de una comunidad negra, de una 'América Negra', es contraproducente y, en el mejor de los casos, desactualizado", declaró a 'Newsweek' el estratega republicano Ron Christie, quien criticó a activistas como Al Sharpton por dividir a la población. "Es hora", añadió Christie --quien es de raza negra-- "de concentrarnos más en lo que nos une que en lo que nos separa".
Una idea que contrasta con las políticas de diferenciación impartidas por Sharpton y otros activistas que recuerdan la deuda moral que el país ha contraído con ellos y que tiene su traducción económica en las llamadas "reparaciones": la compensación económica que los negros estadounidenses tienen pendientes por el esclavismo y los daños y perjuicios derivados de las leyes de segregación de Jim Crow entre 1876 y 1965 y cuyos efectos perduran hoy en día.
Du Bois intentó llegar en 1920 más allá de la idea de la paridad, proponiendo la idea de un "estado dentro de un estado". La América Negra que planteó Du Bois hace casi un siglo es hoy un estado dispar, en vías de profundo desarrollo y transformación, lastrado por el pasado pero con un importante potencial, que tiene años cruciales por delante, y afortunadamente tendrá al timón a la generación más preparada de toda su historia.