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Vendidas dos licencias de taxi de Nueva York por un millón de dólares cada una

El precio de las licencias del servicio de taxi de Nueva York ha alcanzado este mes un nuevo récord al venderse dos placas --la chapa de aluminio que autoriza a operar uno de los taxis amarillos en la ciudad estadounidense-- por un millón de dólares cada una (unos 716.000 euros cada unidad) en una operación acordada en el mercado de particulares.
Esta cantidad supone el mayor precio pagado por una licencia desde que entró en funcionamiento el nuevo sistema de distribución de permisos en 1937, según ha informado el diario 'The New York Times'.
En aquel primer año de venta de licencias, cada placa para operar un taxi costaba diez dólares, lo que equivaldría a unos 137 dólares en la actualidad (unos 98 euros). En los últimos 30 años, el índice bursátil tecnológico estadounidense, el Dow Jones, ha aumentado su valor en un 1.100 por ciento, frente al incremento del 1.900 por ciento que ha registrado el precio de la licencia de taxi en Nueva York. Este aumento del precio de cada placa es mayor que el incremento que han registrado, por ejemplo, el oro o el petróleo.
En los primeros años de venta de las licencias de taxi en la Gran Manzana, en 1937, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, la demanda de licencias se redujo y muchos taxistas se vieron obligados a devolver sus placas para no pagar la tasa de renovación de diez dólares al año.
"Es mucho dinero y es una inversión que nadie habría hecho sin confiar en la industria y en el futuro de la ciudad", ha explicado el presidente de la Comisión del Taxi y la Limusina de Nueva York, David S. Yassky.
La venta de las dos licencias por un millón de euros se fraguó hace varios meses, cuando un especialista financiero del mundo del taxi, Nat Goldbetter, recibió la visita de un viejo conocido que quería vender dos placas que había comprado en los años 80 por 80.000 dólares cada una. El particular recibió una primera oferta de 975.000 dólares por cada licencia pero la rechazó porque quería obtener una cantidad mayor.
Finalmente, debido a que la oferta de licencias cada día es menor, Goldbetter consiguió encontrar un comprador que ofreció un millón de dólares por cada permiso y el contrato de venta fue firmado a mediados de octubre.
"Nadie pensó nunca que una placa podría llegar a este punto", aseguró Goldbetter, desde su oficina en Long Island, en Queens, Nueva York. "Ha sido muy interesante. Ha acabado con el aburrimiento de mi trabajo", añadió.
Goldbetter, de 67 años de edad, comenzó su andadura profesional en el mundo del taxi en los años 60 como conductor. Compró su primera licencia por unos 25.000 dólares y la vendió pocos años después. "Podría haber conseguidos tropecientos mil dólares pero hice bien", indicó.
Goldbetter también logró en 1985 otro récord en la venta de licencias de taxi al conseguir colocar por primera vez una placa por 100.000 dólares, una operación que llevó su historia a la primera plana del 'The New York Times'. "Este tipo de historia se ha repetido, lo único que multiplicada por diez", afirmó.
La ciudad de Nueva York tiene 13.237 licencias de taxi. Las nuevas licencias se venden por subasta pero la oferta no suele ampliarse, por lo que la escasez de permisos hace que los precios suban de forma alarmante.