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Vigilia en Amstetten contra los abusos de Fritzl

Con paraguas bajo la lluvia, numerosos ancianos y niños han respondido espontánea y rápidamente a la convocatoria de esta tranquila manifestación.
Fue organizada bajo el nombre "Comunidad afectada humanamente", por dos madres que no tenían relación alguna con el terrible suplicio de encierro y violación que sufrió Elizabeth Friedl en los últimos 24 años.
Esta pequeña ciudad de 23.000 habitantes, a 130 kilómetros al oeste de Viena, quedó estupefacta y horrorizada al conocer que uno de sus ciudadanos, Josef Fritzl, un jubilado de 73 años, llevaba una doble vida. Mientras era tenido por buen marido y padre, aunque muy autoritario, de su familia de siete hijos, en secreto tuvo otros siete hijos de una de sus hijas (Elisabeth), a quien, tras simular en 1984 que había huido a una secta, mantuvo a la fuerza encerrada en el sótano de su casa. La violó y le hizo tres hijos.
Los análisis de ADN efectuados por las autoridades han confirmado la historia, que en parte había sido revelada ya por Elisabeth.   LA