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Washington enviará dos representantes a Siria para estudiar el futuro de las relaciones

La secretaría de Estado de EEUU, Hillary Clinton, anunció hoy que la Casa Blanca enviará próximamente dos representantes para las conversaciones preliminares con Siria, a fin de estudiar el futuro de las relaciones entre los dos países.
"No tenemos forma de predecir el futuro de nuestras relaciones con Siria", afirmó Clinton en una rueda de prensa en Jerusalén con su colega Tzipi Livni, al comunicar que la misión de los enviados estadounidenses será "verificar las intenciones" de Damasco.
Sin precisar cuándo, Clinton adelantó que su país enviará "a un representante del Departamento de Estado y a otro de la Casa Blanca, para explorar con Siria los asuntos bilaterales".
La jefa de la diplomacia norteamericana recordó que en los últimos meses han visitado Siria diversos congresistas norteamericanos en una primera aproximación.
Clinton subrayó que existe un "propósito de acercamiento" a Siria aunque resaltó que "para que merezca la pena el esfuerzo tiene que haber una perspectiva de beneficio para los intereses de Estados Unidos y de sus aliados".
"Hay una serie de cuestiones que podemos analizar y que tienen implicación regional", afirmó.
Se trata de la declaración de intenciones más clara hasta ahora por parte de Washington de restablecer sus lazos con Damasco tras años de crisis entre ambas capitales por la guerra de Irak y el intervencionismo de Siria en los asuntos internos de El Líbano.
Siria, además, está incluido por Estados Unidos en la lista de países que alientan el terrorismo.
Considerado vital para la estabilidad de Oriente Medio y uno de los principales integrantes del llamado "frente duro" de los países árabes, Siria apoya a grupos armados de la región como el movimiento islamista palestino Hamás y la milicia chií libanesa Hizbulá.
El Gobierno de Damasco del presidente Bachar al-Assad también mantiene relaciones privilegiadas con el régimen teocrático islámico de Irán, que se ha convertido en su principal aliado estatal en la zona y con el que la nueva administración norteamericana también ha expresado su disposición a entrar en contacto.
La aproximación de Estados Unidos a Siria se produce después de que el régimen de Damasco protagonizará gestos para romper su aislamiento por Occidente, e iniciara el año pasado un proceso de negociaciones indirectas con Israel a través de Turquía.
El objetivo de ese proceso es la devolución de la parte del Golán sirio que Israel ocupó en la Guerra de los Seis Días de 1967, desde la que ambos países permanecen formalmente en estado de guerra.
En los últimos meses de su gestión el ex presidente norteamericano George Bush ya se planteaba la posibilidad de enviar un embajador estadounidense a Damasco, aunque el acercamiento finalmente no maduró.
Con motivo de la conferencia de países donantes para Gaza en Sharm el Sheij (Egipto), Clinton hizo ayer un aparte y mantuvo un breve encuentro con su colega sirio, Walid Mualem, en una primera aproximación bilateral.
El objetivo de esa conferencia era recabar fondos para la reconstrucción de ese territorio palestino -controlado por Hamás, uno de los aliados de Siria-, tras la ofensiva militar israelí que en diciembre y enero pasados costó la vida a 1.400 personas, en su mayoría civiles.