Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Welcome to Vallecas, de las cárceles cubanas al destierro español

De La Habana a Madrid hay un largo camino hecho de palabras. Miles de estas han sido necesarias para que el Gobierno español y la Iglesia consiguieran sacar de una cárcel a 52 presos políticos cubanos. Ahora, a cuentagotas, 11 opositores del régimen dejan la isla y llegan a un hostal de Vallecas, el 'Welcome', una bienvenida perdida en un polígono industrial del barrio obrero madrileño, donde estos hombres y sus familias comenzarán el exilio, la emigración o el destierro. Esa es la pregunta que todavía se hacen.
El ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos explicó que el Gobierno se había comprometido a liberar a un de 75 presos polítcos. Sin embargo, sólo se espera la llegada de 52. Omar Moisés Ruiz Hernández no quiere darle un nombre a su estatus, emigrante, exiliado, desterrado.  
A pesar de que admite que salió rumbo a España, porque no tenía elección: "Sólo han liberado a los que accedimos a irnos del país, los que no se quieren ir siguen en la cárcel".
"El día 9 de julio el Cardenal cubano Jaime Ortega me dijo que estaba en el grupo que podía salir de Cuba. No pude despedirme de ninguno de mis familiares, no me lo permitieron, ni de mis amigos más queridos que no veía desde hacia siete años".
Para este hombre, que hace apenas tres días estaba en una celda estrecha y oscura, este pequeño hostal en que la habitación cuesta 13.94 es como el paraíso.
Su sentencia, 18 años por ser periodista independiente; su culpa, colaborar con medios de comunicación estadounidense en los que "decía mi verdad sobre Cuba".
Tiene 62 años, los últimos siete los ha pasado en la cárcel. Su esposa, Bárbara junto a su hijo, era una de las Damas de Blanco perdió el trabajo cuando su marido entró en prisión. Ninguno de los dos cree que esta liberación sea una señal significativa de un cambio de postura del Gobierno de Castro.
"Esto no es un cambio, al menos todavía no es una apertura como la que deseamos. Cuba sólo está buscando que quiten el veto de la posición común de los países de la UE", pero en las cárceles cubanas hay unos 200 presos políticos y de conciencia, aunque muchos de ellos tienen condenas por delitos comunes. porque es una estrategia del Gobierno para hacernos pasar por delincuentes. En los últimos años, a los presos políticos los condenan por peligrosidad y así no les caen encima las organizaciones internacionales".
"Mi hijo en su expediente escolar tenía escrito que era el hijo de una Dama de Blanco y de un preso político", cuenta esta mujer que todavía mira a los lados con desconfianza cuando habla, porque no se cree "que no haya una cámara grabando lo que dice para acusarme de algo".
Algunos piensan que después de este año acogidos por el Gobierno español el destino natural de estos excarcelados cubanos será EEUU, donde hay una comunidad cubana grande con organizaciones opositoras fuertes.
Ruiz Hernández no lo desmiente. Toda la familia de su esposa vive en ese país y es muy probable que tomen esa decisión, sin embargo, aclara algo:  "Pienso seguir luchando porque en el mundo se conozca la verdad de Cuba y eso lo haré desde cualquier lugar donde esté".