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El abogado de Rousseff se reunió con el presidente de la Cámara antes de que anulara el 'impeachment'

El Abogado General de la Unión --que ejerce la defensa de la presidenta brasileña en el proceso de 'impeachment'--, José Eduardo Cardozo, ha admitido que se reunió con el presidente de la Cámara de Diputados, Waldir Maranhão, antes de que éste tomara una decisión favorable a Dilma Rousseff.
Cardozo ha revelado en una rueda de prensa que se reunió con Maranhão el pasado viernes para pedirle que atendiera el recurso presentado el pasado 25 de abril --"dentro de plazo"-- para que anulara la votación en la que la Cámara de Diputados se pronunció a favor del 'impeachment'.
Hubo un segundo contacto el domingo, a iniciativa del nuevo jefe de los Diputados para pedir a Cardozo más información sobre su recurso, aunque --de acuerdo con el Abogado General de la Unión-- no le adelantó la decisión que tomaría.
Maranhão ha ordenado este lunes anular la votación en la Cámara de Diputados y repetirla, lo que brindaría a Rousseff una segunda oportunidad para obtener una victoria que se le escapó en abril, cuando 344 diputados --solo dos más de los necesarios-- respaldaron el 'impeachment'.
Para el anterior presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, --cesado por el Supremo por beneficiarse del cargo-- la orden de Maranhão es "absurda, irresponsable y antirreglamentaria". Además, "evidencia una interferencia indebida y una tentativa desesperada de evitar la consumación" del 'impeachment', ha apuntado.
Cardozo ha reaccionado a las críticas, asegurando que no presionó en modo alguno a Maranhão para que admitiera su recurso. "Hice lo que habría hecho cualquiera en mi lugar", ha sostenido, en declaraciones recogidas por el diario brasileño 'Folha'.
El presidente del Senado, Renan Calheiros, ha respondido rápidamente para rechazar la orden de su homólogo en la cámara baja por "intempestiva". "Aceptar este juego en la democracia sería comprometerme personalmente en un retraso del proceso, y no corresponde al presidente del Senado decidir si el proceso es justo o injusto", ha esgrimido.
Así las cosas, el calendario del 'impeachment' sigue según lo previsto, de modo que el próximo miércoles arrancará la votación en el pleno del Senado para decidir --con una mayoría simple de al menos 41 de los 81 senadores-- si abre un juicio político contra Rousseff por irregularidades contables.
En este escenario, Rousseff quedaría cesada temporalmente y su vicepresidente, Michel Temer --también amenazado por un 'impeachment' por autorizar créditos públicos sin el consentimiento del Congreso--, asumiría el cargo de forma interina.
Tras una investigación de un máximo de 180 días, se celebraría un juicio político en el Senado dirigido por el presidente del Tribunal Supremo. Si dos tercios de los senadores (54), habiendo un quórum de 42, respaldan la destitución, ésta será definitiva.