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El gran muftí tilda de "aborrecibles" el secuestro de diplomáticos y los ataques contra embajadas

El gran muftí de Libia, el jeque Sadek al Ghairani, ha condenado este domingo la oleada de secuestros de diplomáticos y ataques contra las embajadas en el país, incidentes que ha descrito como "aborrecibles".
Al Ghairani ha afirmado que estos sucesos son contrarios a las enseñanzas del Islam y ha sostenido que los mismos minan las estabilidad del país y abren la posibilidad de una intervención extranjera, según ha informado el diario 'The Libya Herald'.
"El Islam no permite dañar o atacar a misiones diplomáticas o miembros de las mismas, así como conspirar contra ellos por cualquier motivo, ya que esto sería considerado animosidad y dañar a personas pacíficas, que son mensajeros que representan a sus países", ha valorado.
Las palabras de Al Ghairani llegan después de que el jueves fuera secuestrado un diplomático tunecino en la capital libia, Trípoli, en un hecho que se produjo sólo dos días después de la captura en la ciudad del embajador jordano, Fuaz al Aytan.
El diplomático tunecino, llamado Al Arusi al Quntasi, no acudió el jueves a la embajada, donde trabaja como asesor. Fuentes del Ministerio de Exteriores libio avanzaron que ni su coche ni su casa se encuentran dañadas. Todavía ningún grupo ha reivindicado su secuestro.
El Gobierno de Túnez ha mostrado su "preocupación" por sus diplomáticos desplazados en Libia y ha pedido al resto de ciudadanos que aplacen sus viajes a este país, debido a la escalada de violencia que se viene registrando en las últimas semanas.
Los secuestros se han hecho frecuentes en Libia y los secuestradores a menudo raptan a responsables extranjeros. Desde principios de año, cinco diplomáticos egipcios, dos diplomáticos tunecinos y un responsable comercial surcoreano han sido secuestrados.
El débil gobierno interino ha sido incapaz de desarmar a los antiguos rebeldes que lucharon para derrocar a Muammar Gadafi en 2011 y que han formado milicias cada vez más poderosas y violentas.