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Los aeropuertos de Heathrow y Manchester estrenan los escáneres corporales

Aunque se prevé que sólo un número reducido de pasajeros tendrán que pasar por el escáner corporal, aquellos que se nieguen a hacerlo podrían quedarse sin permiso para volar, según informó la agencia local de noticias Press Association (PA).
La medida ha sido duramente criticada por los defensores de las libertades civiles, que sostienen que con este tipo de escáner se invade la intimidad de los viajeros.
El ministro de Transporte, Andrew Adonis, la defendió y subrayó que se trata de una "herramienta para ayudar al personal de seguridad a detectar armas y material explosivo".
"Con el nivel de amenaza actual, el Gobierno consideró necesario que se introdujeran escáneres de forma inmediata, aunque yo espero que a largo plazo se puedan debatir ampliamente sus condiciones de uso en función de esta experiencia inicial", sostuvo el responsable de transporte.
Según Adonis, las características físicas no serán determinantes a la hora de decidir qué pasajeros tienen que pasar por el escáner.
La responsable de atención a los clientes del aeropuerto de Manchester, Sarah Barrett, argumentó que el uso del escáner no invade la privacidad porque la imagen generada "no se puede capturar y no permite ni reconocer a la persona escaneada ni ver su cuerpo desnudo".
Sin embargo, el director de la campaña "Big Brother Watch", Alex Deane, asegura que con esta decisión "se cede al chantaje terrorista" porque "no se puede dar a elegir a los pasajeros entre su dignidad y perder un vuelo". "Cuando se fuerza a la gente a exponer su intimidad en el aeropuerto para poder ir de vacaciones, el terrorismo ha ganado: aunque tengamos miedo, no pueden cambiar ni nuestras libertades ni nuestro estilo de vida", defendió Deane.    LA