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El asesino de Utoya vuelve a la isla para reconstruir sus crímenes con la policía

Breivik vuelve a Utoya para reconstruir sus crímenes con la policía. Foto: VG.telecinco.es
El principal sospechoso de los ataques de Noruega, Anders Breivik, regresó el sábado a la isla de Utoya bajo custodia policial para reconstruir la masacre de hace tres semanas en la que supuestamente acabó a tiros con la vida de 69 jóvenes que asistían a una convención política.
En una de las fotografías divulgadas por el diario noruego 'VG', se puede ver a Breivik de pie y en posición de disparo desde la orilla de la isla.
Breivik, a quien se le puso un chaleco antibalas para protegerle de posibles intentos de asesinato, tenía los tobillos encadenados y estuvo acompañado en todo momento por agentes.
"Era importante que el interrogatorio fuera tan minucioso para evitar tener que volver más tarde durante el juicio", explicó hoy Pål Fredrik Hjort-Kraby, portavoz policial en rueda de prensa.
La Policía noruega matizó que no se trató de una reconstrucción al uso, sino más bien de un interrogatorio, ya que considera que Breivik, de 32 años, ya ha dado suficientes detalles sobre los hechos ocurridos hace tres semanas.
Según Hjort-Kraby, Breivik "no permaneció impasible por estar de vuelta en Utøya, pero no mostró ninguna señal de arrepentimiento", y se mostró tranquilo y con ánimo de colaborar.
El portavoz policial afirmó que la visita había proporcionado "muchos detalles nuevos" sobre la matanza, pero no quiso aclarar cuáles.
"Ya nos ha dado muchas informaciones durante cincuenta horas de interrogatorios, y el interrogatorio del sábado nos dio más", declaró.
La isla lleva cerrada a los visitantes desde el ataque del pasado 22 de julio, que tuvo lugar poco después de la explosión de un coche bomba en Oslo, también perpetrada supuestamente por Breivik, que se cobró la vida de ocho personas.