Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un líder tuareg iza la bandera de Malí en la localidad de Gargando, en manos de los rebeldes

Un importante líder tuareg de la región de Tombuctú, Abdoul Majid Ag Mohamed, alias 'Nasser', ha izado este sábado ante los ojos de ciudadanos, autoridades, militares y rebeldes, la bandera con los colores de Malí en la localidad de Gargando, al oeste de Tombuctú.
En una rueda de prensa en Bamako, la capital, el líder de la tribu de los 'Kel Ansar' ha explicado que recorrió casi mil kilómeotrs desde Bamako a Gargando para poder izar la bandera nacional en esta localidad, en manos de los rebeldes. "Ante toda la comunidad de refugiados, hemos izado los colores y se ha cantado el himno nacional en presencia de todas las autoridades malienses, y en presencia de rebeldes y militares", ha indicado, en declaraciones recogidas por Radio France Internationale.
"Ya que los movimientos han firmado un acuerdo, ya que los movimientos han reconocido la integridad del país, ya no hay que volver a revisarlo: es la República de Malí, si la gente realmente se compromete a poner en marcha el acuerdo", ha explicado.
El líder tuareg ha explicado que considera que el resto de grupos armados de la región deberían hacer lo mismo, aunque no olvida las prioridades de las poblaciones locales: todo lo relacionado con el desarrollo, la lucha contra la pobreza o el acceso a sanidad, entre otras cosas.
'Nasser', en su intervención, ha afirmado que para poder conseguir un "Malí unido", es necesario que el propio Estado se esfuerce en las regiones más desfavorecidas del país.
Hace diez días, los dos principales clanes tuareg en guerra en el norte del país acordaron el cese de las hostilidades después de la ola de violencia del pasado mes en la que murieron decenas de personas.
Las disputas entre los dos clanes, agravadas por el asesinato de uno de los jefes de Daoussak, han subrayado los desafíos a los que se enfrenta Naciones Unidas para poner en marcha el tratado de paz firmado en junio del año pasado y que tenía el objetivo de frenar la escalada de violencia y las sucesivas rebeliones de la minoría tuareg en el norte del país.