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Los 'camisas rojas' desafían la orden de desalojo

Entre los partidarios del frente rojo, que hace dos meses comenzó las protestas para forzar la caída del primer ministro, Abhisit Vejjajiva, no se apreciaba nerviosismo.

Una hora antes una avioneta sobrevoló el área y dejó caer miles de octavillas en las que pedía a los manifestantes abandonar el área de unos tres kilómetros cuadrados en el corazón comercial de la capital.

Las emisoras de radio y canales de televisión también emitieron mensajes en los que se conminaba a los manifestantes a seguir las instrucciones de las autoridades.

"Salgan inmediatamente de esa área considerada peligrosa", difundieron los medios locales.

Duras condiciones para la permanencia

Los soldados mantienen cercado el campamento del frente rojo, en una zona a la que hace varios días cortaron el suministro de electricidad y agua corriente.

Entretanto, a pocos cientos de metros del campamento unas decenas de seguidores del frente ayudados por niños que admitieron no haber cumplido los 15 años, quemaban neumáticos a escasa distancia de un puesto militar.

Solicitan un diálogo sin armas

Weng Tojirakran, miembro de la plana mayor del frente, indicó a la prensa, que uno de sus líderes, Veera Musikhapong, había iniciado conversaciones con representantes del Gobierno.

Los líderes del Frente para la Democracia y contra la Dictadura, al que pertenecen los "camisas rojas", propusieron el domingo retomar las conversaciones a cambio de que el Ejército retirara a las tropas de las calles del centro de la capital tailandesa.

Tojirakran señaló que en su primera aproximación al negociador del Gobierno, los "camisas rojas" reiteraron que antes de abandonar la protesta querían el compromiso del Gobierno de declarar un alto el fuego y ordenar el repliegue de los soldados. RSO