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Las pésimas condiciones de seguridad, detrás de la muerte de 17 estudiantes en un incendio en un colegio

Las 17 estudiantes que murieron en mayo por un incendio en un colegio femenino habrían fallecido por la inhalación de gases tóxicos, en un caso que ha destapado las malas condiciones de seguridad con las que contaba el colegio interno.
Debido a que las instalaciones no estaban equipadas con ningún detector de humos, muchas de las víctimas murieron sin siquiera darse cuenta de que había fuego. Cuando el fuego fue extinguido ya habían muerto 17 estudiantes.
"Las niñas no tuvieron la oportunidad de huir", ha afirmado el experto en seguridad, Bussakorn Saensuk, que ha investigado el incendio. "Por eso es que necesitamos detectores de humo, es la primera prioridad", ha señalado.
El incendio se ha iniciado en la planta baja del centro justo antes de la medianoche y los humos que se propagaron causaron la muerte de las estudiantes, que dormían en la segunda planta.
Como en edificios públicos, los dormitorios de la escuela interna están obligados por ley a tener equipo de seguridad como detectores de humos y alarmas de fuego, sin embargo la aplicación es laxa y las violaciones muy rara vez se castigan.