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La contaminación del automóvil minimiza los avances en la lucha contra la polución

Alta contaminación en MadridEFE

La contaminación medioambiental -- la polución del aire, del agua, los agentes químicos, la radiación y los riesgos laborales de ella derivados -- cuesta la vida a 12 millones de personas al año. El mundo progresa y la población, cada vez más concienciada, introduce prácticas cada vez más saludables. No obstante, Naciones Unidas subraya que las medidas para reducir la contaminación de los automóviles distan de alcanzar los objetivos propuestos.

Por ejemplo, si bien las actuales políticas para combustibles limpios de vehículos podrían reducir las emisiones en un 90 por ciento, solo tres de cada diez países de todo el mundo han adoptado el protocolo de emisiones Euro 4, según apunta Naciones Unidas en un informe publicado esta semana.
De hecho, solo una cuarta parte de los países emplean un estándar de combustibles avanzados. Países como Kenia, Tanzania y Ruanda, no obstante, decidieron el pasado 1 de enero de 2015 recurrir únicamente a combustibles con bajo contenido en sulfuro. Una medida que, de internacionalizarse, reduciría en un 90 por ciento las emisiones.
Por lo que respecta a los coches eléctricos, su compra está todavía en una fase introductoria. Existen sin embargo, políticas de incentivo en países como Noruega, donde una tercera parte de los vehículos adquiridos son de esta modalidad.
"Cada vez más gente de todo el mundo está afectada por la calidad del aire, y la salud de cada vez más personas están sufriendo efectos cada vez más perjudiciales como consecuencia", explica el director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner. "La actual respuesta global a la baja calidad del aire es insuficiente", indica.
"Y, sin embargo, a pesar de este problema, son varios los países que han tomado medidas eficaces -- y asumibles -- para limpiar el aire de contaminación. Es una oportunidad para replicar estas prácticas a nivel global y extender sus beneficios al mundo entero", avanza.
PAÍSES EN VÍAS DE DESARROLLO
Algunos de estos países se encuentran en vías de desarrollo. Está, por ejemplo, Brasil, donde millones de hectáreas de tierra han quedado bajo conservación, lo que permite que residuos de cosechas previas queden en la tierra en vez de acabar quemados.
Naciones Unidas también aplaude los esfuerzos de India, un país que se enfrenta a tremendos desafíos medioambientales a los que ha sabido responder con la promulgación de leyes sobre la calidad del aire, acompañadas de un plan para su activación estratégica.
Incluso en entornos tan extremos como en Pekín (China), Naciones Unidas detecta ciertos avances -- por muchos días en los que la ciudad se convierta en un mar de bruma --. Según un estudio de Naciones Unidas sobre el control de polución desde 1998 a 2013, se ha registrado un descenso en los niveles de contaminación en la capital china. Mucho menos palpables de lo que se gustaría, pero "una tendencia descendente" desde los niveles infernales de finales de los 90.
"Aunque los programas de control sobre la polución del aire han demostrado un progreso importante... lo cierto es que la calidad del aire dista mucho de ser satisfactoria", declara el director general de la Oficina de Protección Municipal en Pekín, Chen Tian. "Nuestra prioridad será la de seguir explorando aproximaciones para mejorar la calidad del medioambiente en esta región".