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La policía abate y detiene a un terrorista que tomó a una niña de rehén

Una de la tarde en el barrio de Scharbeek. La policía persigue a un sospechoso con una mochila que cree que está llena de explosivos y lista para estallarla. Empieza un tiroteo y el hombre coge como rehén a una niña, y se refugia en una marquesina del tranvía. Está herido en una pierna y termina tumbado en el suelo, sangrando. Pero no se fían porque su metralleta está a escasos metros de él. Es en ese instante cuando se acerca un grupo de agentes, protegido con un escudo, y rescatan a la pequeña. Después, es el turno de un robot artificiero que, una vez revisa la mochila, da luz verde para que los agentes detengan al hombre. No ha sido la única redada del día. Horas antes, en el centro de Bruselas se producían detenciones en plena calle. En total, otras siete personas en manos de la policía y varias casas registradas. Todo, relacionado con los atentados en el metro y el aeropuerto de Bruselas, pero también, –una vez más–, conectados con la vecina Francia. Un nuevo nombre se suma a la investigación: Reda Kriket, un joven de 34 años que ha sido detenido a las afueras de París y en cuyo piso se ha encontrado un arsenal de armas y explosivos listos para cometer un nuevo atentado en suelo francés. Según la policía, él ha sido el mayor reclutador de yihadistas en territorio belga.