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El voto por correo deja a la ultraderecha sin la Presidencia de Austria

Euforia y cánticos reinaban en el cuartel general de la ultraderecha austriaca la pasada noche. Por muy poco margen, su candidato Norbert Hofer iba en cabeza. Acariciaban la victoria pero se les ha escapado en el último minuto. El voto por correo ha dado la presidencia a su rival, Alexander Van Der Bellen. Septuagenario, de izquierdas, ha evitado que Austria sea el primer país europeo presidido por un partido de ultraderecha. Candidato del partido verde, en el fondo todos los grupos políticos le han apoyado para vencer al populismo ultra. Y han ganado por los pelos. Eso es lo inquietante. Un país rico, con muy poco paro, ha votado masivamente a la derecha más radical, antiinmigración y antieuropea. La crisis de refugiados, entre otras cosas, ha barrido del mapa político a los partidos tradicionales. El país recibió el año pasado 90 mil solicitudes de asilo. Con su lema 'Austria y los austriacos primero', Hofer ha logrado un resultado histórico. "No os preocupéis, no es una derrota, es una inversión para el futuro", les dice a sus seguidores a través de Facebook.