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Dos empleados de la ONU, condenados por una ola de violencia en un estado birmano

Dos empleados de Naciones Unidas han sido condenados por un tribunal birmano en relación con la ola de violencia que sacudió el estado de Rakhine el pasado mes de junio, según ha informado la ONU en un comunicado.
Un tribunal de la ciudad de Maungdaw, ubicada en el oeste del país, ha condenado a un empleado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y a uno del Programa Mundial de Alimentos (PAM), así como a un tercero de una de las organizaciones humanitarias que trabaja con ACNUR.
El portavoz de la Secretaría General de la ONU, Martin Nesirky, ha denunciado en una rueda de prensa que las autoridades judiciales de Birmania no han proporcionado más información sobre la condena contra estas tres personas.
"Naciones Unidas reitera que los cargos formales deben ser comunicados de forma precisa antes de que las autoridades birmanas lleven a cabo cualquier acción", ha recordado.
Además, Nesirky ha subrayado que "el personal de la organización internacional debe ser tratado conforme a todas las normas internacionales aplicables sobre inmunidades".
Los enfrentamientos del pasado mes de junio entre los budistas y los musulmanes de Rakhine se saldaron con una decena de muertos, 30.000 desplazados internos y cientos de viviendas destruidas. El Gobierno tuvo que declarar el estado de emergencia.
Naciones Unidas, por su parte, reubicó temporalmente a parte de su personal en las ciudades de Maungdaw, Buthidaung y Sittwe, la capital estatal, para ayudar a las autoridades locales a restaurar el orden.