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Las fuerzas sirias bombardean un hospital en Alepo y dejan a una persona herida

Las fuerzas leales al régimen de Bashar al Assad han bombardeado un hospital en la ciudad de Alepo, un importante enclave de los rebeldes, dejando heridas a una persona, según ha informado este miércoles un médico de ese centro de salud.
Reuters ha podido ver al menos dos agujeros enormes agujeros en las paredes y también pudo constatar daños mayores en cuatro plantas del hospital de Al Shifaa. El bombardeo se registró el martes, según han revelado las fuentes.
"Si nos hubiésemos detenido otros cinco minutos, hubiésemos muerto", ha afirmado un médico que se identificó como el doctor Tounes, quien estaba llevando a cabo una operación en la quinta planta del hospital minutos antes del ataque.
En el momento del bombardeo habían 15 pacientes en el hospital, los cuales han sido trasladados a otro centro de salud. Camas cubiertas por polvo y algunos aparatos rotos se podían ver en el edificio que resultó notablemente afectado.
Younes ha explicado que el 90 por ciento de los pacientes que fueron recibidos por el hospital eran civiles que necesitaban tratamiento por presentar heridas de bala. "El equipo actual de doctores que trabaja en este hospital se ha ido y han sido reemplazados por nosotros, los voluntarios", ha dicho.
La organización Human Rights Watch (HRW) ha explicado que ninguno de los rebeldes de la oposición habían sido desplegados en el hospital al momento de los dos ataques que se han producido esta semana en el lugar. El primero fue el pasado 12 de agosto, según la ONG.
"En el cuarto piso del hospital, HRW ha visto los restos de una cola de una docena de cohetes S-5. Estos cohetes son disparados desde un avión a una distancia de tres o cuatro kilómetros", señala la ONG en un comunicado.
El S-5, de fabricación rusa, es un cohete no dirigido que se desarrolló inicialmente en los años cincuenta y se caracteriza por no tener una buena precisión, sin embargo, todavía sigue siendo producido.
"Todos los hospitales, sean civiles o militares, están especialmente protegidos por las leyes del derecho internacional humanitario, conocidas como leyes de guerra. Por tanto, no pueden ser objetivos (de ataques), aunque sean utilizados por los enemigos", recuerda HRW.