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Dos imputados por las protestas en El Alto que dejaron seis muertos

El fiscal general del Estado de Bolivia, Ramiro Guerrero, ha anunciado este jueves la detención de cinco personas y la imputación de dos de ellas por los disturbios en el Ayuntamientos de El Alto, que se saldaron con seis muertos.
Ramiro ha indicado que, además, el Ministerio Público ha citado a declarar a la alcaldesa, Soledad Chapetón, y al comandante de la Policía, Edgar Téllez, para que den su versión de los hechos, según ha informado el diario boliviano 'La Razón'.
"Nosotros no vamos a ver si algunos estaban por el 'Sí' o por el 'No', no veremos si era de uno u otro partido, investigaremos con total objetividad y las personas que aparecen en las imágenes como responsables serán investigadas", ha afirmado.
La protesta comenzó alrededor de las 9.00 (hora local) del miércoles cuando padres, madres, alumnos y organizaciones sociales confluyeron en la plaza del Ayuntamiento para exigir obras y mobiliario en las escuelas de la ciudad boliviana.
Un grupo de manifestantes lanzó piedras contra el edificio, de cinco pisos, y logró colarse en su interior, ya que no había ningún despliegue policial para asegurar la sede del Gobierno local.
Ya en su interior, los manifestantes arrasaron las oficinas relacionadas con los programas educativos, destruyendo documentos y diverso material y dando lugar a un incendio que se propagó por el inmueble.
Los funcionarios que estaban dentro intentaron escapar usando las cortinas para saltar a los edificios colindantes, mientras que otros se refugiaron a la espera de que las fuerzas de seguridad acudieran en su ayuda.
Seis trabajadores del Ayuntamiento que se habían encerrado en un baño de la primera planta murieron por inhalación de humo. Otras 23 personas, incluidos periodistas, resultaron heridas, algunas de gravedad.
Finalmente, la Policía llegó al lugar y dispersó a la multitud con "agentes químicos" --según recoge la prensa local--, para abrir paso a los bomberos, que tardaron alrededor de una hora en sofocar las llamas.
Desde el Ayuntamiento denuncian que la verdadera intención de la protesta era destruir el pliego de documentos que iban a servir de base para una denuncia contra funcionarios del anterior equipo municipal.