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El primer ministro de Líbano admite que su Gobierno es "incompetente" pero rechaza dimitir

El primer ministro de Líbano, Tammam Salam, ha admitido este martes que su Gobierno es "incompetente", si bien ha recalcado que no piensa dimitir, argumentando que esta decisión podría llevar al país a un vacío de poder, especialmente debido a que no tiene presidente desde hace más de dos años.
"Como primer ministro de Líbano, no dudo a la hora de decir que el Gobierno es ineficaz e incompetente, pero lo que me impide actuar de forma acorde es la responsabilidad ética y nacional y el miedo de llevar al país al abismo del vacío", ha dicho.
Las palabras de Salam han llegado una semana después de que Falanges Libanesas decidiera retirar a sus dos ministros del Gobierno, si bien uno de ellos se ha negado y el primer ministro no ha aceptado las dimisiones.
"La situación actual en el país es alarmante, ya que el Estado ha sido suprimido, su prestigio ha sido dañado y la capacidad de decisión sobre muchos temas ha sido usurpada", ha lamentado, según ha informado el diario local 'An Nahar'.
En este sentido, ha dicho que "muchos políticos han perdido la capacidad para diferenciar entre las políticas nacionales nobles y las prácticas simplistas destinadas a servir a intereses partidistas, independientemente de los costes".
A finales de mayo, Líbano cumplió dos años de vacío en la Presidencia del país, debido al bloqueo de las conversaciones para elegir un sustituto para Michel Suleiman, cuyo mandato terminó el 25 de mayo de 2014.
El Parlamento ha celebrado desde la salida del poder de Suleiman casi 40 sesiones para intentar elegir un presidente, si bien todas ellas han sido aplazadas al no alcanzar quórum debido a la falta de un acuerdo previo a la votación.
Sin embargo, la celebración en mayo de las elecciones municipales, en los primeros comicios de cualquier tipo en el país desde 2010 --siendo éstos también municipales-- ha reactivado los llamamientos a la convocatoria de parlamentarias.