Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El ministro de Trabajo italiano, en contra de la pausa para el almuerzo

El ministro Rotondi, en una foto de archivo.telecinco.es
"El almuerzo no sólo es una desventaja para el trabajo, sino también para la armonía del día. Nunca me gustó este ritual que atrapa a toda Italia". El ministro de Trabajo italiano lo tiene claro. En una entrevista en el canal de televisión 'Klaus Condicio' afirmaba que "no podemos exigir a los trabajadores trabajar cuando se come, pero he descubierto que las horas más productivas son aquellas en las que se está a punto de almorzar. Cualquier persona que ejerce una actividad autónoma, estaría a favor de eliminar la pausa del almuerzo".
"En todo caso sería mejor distribuirlo de manera diferente, como en otros países", explicó el ministro al analizar los datos de una investigación internacional que demuestra que Italia es un caso peculiar.
La investigación señala que "en Alemania, por ejemplo, para impulsar la productividad la pausa para el almuerzo es de media hora, mientras que se extiende a 45 minutos si se trabaja 9 horas. Sin embargo, según una encuesta reciente, una cuarta parte de los alemanes pasa su hora del almuerzo trabajando. En Inglaterra, muchos empleados renuncian o la reducen, tanto en cuestión de minutos como en el número de pausas durante la semana.En los últimos dos años, de hecho, ha disminuido de un promedio de 3,5 descansos a la semana en 2006 a 3,3 en 2008. Incluso es inferior a 3 para las mujeres. En Francia se reconoce, en el Estatuto de los trabajadores, 20 minutos cada 6 horas, mientras que en EEUU la hora del almuerzo no está regulada por la ley federal y se reglamenta de manera independiente por los Estados, mientras que en Canadá y Suecia se come delante de la mesa de trabajo", explica el ministro.
"¿Y el aperitivo de los parlamentarios?", le preguntan. "Cerremos la barra. Cuesta demasiado y retrasa a los parlamentarios", afirma. Además, asegura que es costoso y se lleva buena parte del presupuesto de la Cámara. "Se habla de cinco millones de euros. Demagogias a parte, creo que no es económico y que podían prescindir de él. Los legisladores comen en exceso, engordan y esto no es sano".
"La Cámara de Diputados cuenta con un presupuesto tan pesado que si cerramos lados pausas para tomar algo, se podría redistribuir. Se trata sencillamente de no perjudicar al contribuyente", asegura.
Estas propuestas provienen de una persona muy preocupada por los gastos en todos los aspectos de su vida. Así, Rotondi explica que "nunca he estado a bordo de un avión de Estado, uso poquísimo el servicio de automóviles, soy frugal con el dinero público y presto atención a los gastos. Como Presidente del Consejo, siempre doy una vuelta para apagar las luces en las oficinas. Estoy absolutamente de acuerdo con las ideas del ahorro de dinero público italiano. "