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El primer ministro tunecino asegura que preservará la democracia "al precio que sea necesario"

El primer ministro de Túnez, Habib Essid, está convencido de que hay intereses políticos ocultos detrás de las fuertes protestas laborales que duran ya cuatro días en el país norteafrican y ha advertido de que su Gobierno preservará la democracia en el país "al precio que sea necesario" en una comparecencia de prensa realizada a la mañana siguiente del toque de queda nocturno que comenzó ayer.
Las manifestaciones, que comenzaron en la empobrecida ciudad de Kasserine el pasado martes, se han extenido por todo el país y amenazan la estabilidad de la joven democracia tunecina, asediada por el desempleo y el alto coste de la vida, en especial en zonas del interior.
"Hay gente que está buscando la destrucción de la transición democrática y que se está aprovechando de las protestas. Tengo que pedir a la gente que se calme y que demuestre un espíritu de unidad nacional para proteger una democracia recién nacida y único ejemplo exitoso de la región", ha indicado en comentarios recogidos por la agencia oficial de noticias TAP.
"Sé que existen muchas dificultades económicas pero vamos a responder a las demandas de la jueventud. Solo necesitamos un poco de tiempo para hacerlo. Eso sí: la democracia tunecina no será destruida", advirtió el primer ministro.
MÁS DE 120 DETENIDOS
En total, 123 personas han sido detenidas durante las protestas, por cargos de violencia, vandalismo y saqueo, según ha informado el portavoz de la Guardia Nacional, el coronel Jelifa Chibani.
El portavoz ha destacado sin embargo que la noche del viernes ha transcurrido en calma. Solo seis personas fueron arrestadas por violar el toque de queda.