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Un niño de diez años muere por los disparos de una pistola de aire comprimido mientras jugaba

Según sus amigos fue Rhys Johnson, que así se llamaba la víctima, quien disparó primero. Después le pasó el arma a su amigo, de doce años, que le disparó en el pecho. De alguna manera el arma se activó causándo a Rhys las heridas que le han provocado la muerte. Recibió dos disparos: una bala le atravesó el corazón y otra el pulmón. Murió en el hospital después de que los ciujanos pasasen ocho horas tratando de salvarle la vida.
Una vecina ha relatado que los niños le habían comentado que estaban jugando a indios y vaqueros pero pensó que se trataba de una pistola de juguete.
La policía ha confirmado que han interrogado al menor de 12 años autor de los disparos pero han aclarado que no hay "circunstancias sospechosas". La zona de campo en la que sucedieron los hechos ha sido acordonada.
Rhys tenía una hermana de 14 años y sus abuelos vivían en su misma calle.
Las pistolas de aire compromido están consideradas armas de fuego y precisan de licencia de armas según la ley de Reino Unido. Ningún menor de 14 años puede manejarlas sin estar bajo la supervisión de un mayor de 21.   LA